El que ríe de último ríe mejor, excepto en Rigoletto. Aunque el refrán deja por fuera a uno de los personajes más populares de la historia universal de la ópera ?el viperino Rigoletto, de Giuseppe Verdi? su historia, de pocas risas, sigue despertando no pocos entusiasmos.
La muestra es que esta obra marca el inicio y final de la temporada de ópera en el país, para el 2004, con siete funciones a partir de hoy y hasta el próximo 12 de agosto, Rigoletto se presentará en el Teatro Nacional, con la participación de cuatro cantantes extranjeros y un elenco de casi 50 artistas costarricenses, algunos de la Compañía Lírica Nacional, la Orquesta Sinfónica Nacional y el Coro Sinfónico Nacional.
El elenco internacional lo conforman: el tenor norteamericano Scott Piper (Duque de Mantua), el barítono portorriqueño Guido Lebrón (Rigoletto), el bajo español Francisco Santiago (Sparafucile) y la soprano norteamericana Genevieve Christienson (Gilda). La contraparte local ?en iguales protagónicos? recaerá en las artes del tenor Ernesto Rodríguez, el barítono Fitzgerald Ramos y la soprano María Marta López. El papel de Sparafucile no tendrá voz tica.
Pese a tratarse de una producción nacional, cuyos detalles comenzaron a afinarse un año atrás, también es cierto que el actual montaje es una suerte de ?herencia? de la producción que hiciera Ópera de Colombia, en el 2001, para celebrar el centenario de la muerte de Verdi: nuestra versión de Rigoletto cuenta con el vestuario creado para esa ocasión y con el diseño de escenografía del Teatro Teresa Carreño, de Caracas.
Considerada como una de las óperas más populares de Verdi (1813-1901), Rigoletto sube a escena bajo la dirección musical de Giancarlo Guerrero, y la dirección escénica del argentino Alejandro Chacón.
Los límites de la risa
Estrenada en Venecia, en 1851, la historia de Rigoletto se desarrolla en una corte renacentista de Mantua, Italia, durante el siglo XVI. A grandes rasgos, relata la tragedia del cínico bufón del Duque de Mantua (Rigoletto) quien, gracias a sus nada sutiles humoradas, recibe una maldición que recae en Gilda, su hija y única familiar.
Basado en la obra teatral de Víctor Hugo, El rey se divierte, el libreto es de Francesco María Piave, colaborador de Verdi en otras óperas famosas como Macbeth, La Traviata y Ernani.
Obra del romanticismo musical italiano, Rigoletto ostenta todos los ingredientes de la tragedia individual, a la vez que muestra, de una manera directa, el lado sórdido y sombrío de la vida (el rapto, la seducción, la venganza, el asesinato...) y ofrece una paleta, tan cargada como diversa, de preocupaciones propias del período, donde el hombre huye de su destino para caer precisamente en él.
Rigoletto en breve
?Un duque que gobierna Mantua se dedica, entre otros menesteres, a seducir y abusar de cuantas mujeres le place, aunque para ello tenga que matar a padres o maridos. Rigoletto será su bufón, a la vez que cómplice y partícipe en todas estas historias, al ser un tipo parecido al duque. Sin embargo, el bufón tiene una vida paralela, en donde es un amantísimo padre de una hija secreta: Gilda. Sus fechorías le conducirán (sin darse cuenta) al rapto de su propia hija y a la complicidad de su posterior muerte.
Con esto, de alguna forma se cumple, o al menos el bufón lo cree así, la maldición que el conde de Monterone le ha realizado al burlarse y participar de su desdicha?.
Cómo, cuándo, dónde...:
¿Qué?: Ópera Rigoletto, de Giuseppe Verdi.
Participan: Compañía Lírica Nacional, Orquesta Sinfónica Nacional y Coro Sinfónico Nacional.
¿Dónde?: Teatro Nacional.
Estreno: Viernes 30 de julio, 8 p. m.
Funciones: 4, 6, 10 y 12 de agosto, 7 p. m. Domingos 1 y 8 de agosto, 5 p. m.
Elenco nacional: La función del 8 de agosto será sólo con artistas nacionales.
Entradas: Desde ¢1.000 (galería) hasta ¢11.000 (luneta).
Reservaciones: 221-5341 (de 9 a. m. a 12 m. y de 1 p. m. a 4:30 p. m). 222-8571 y 258-9505.