Con una propuesta fresca, colorida y, sobre todo, caracterizada por sus icónicas mariposas, el diseñador colombiano Mario Hernández Zambrano vino al país para mostrar
El creador de 69 años presentó su colección en medio de un desfile organizado la semana pasada, frente a su tienda homónima, ubicada en la quinta etapa del centro comercial Multiplaza Escazú.
En la visita relámpago por Costa Rica, el también empresario de la industria de marroquinería habló con
“Hacemos propuestas diferentes, desarrollamos muchas cosas que en otros lados no se ven. Nuestros diseños tienen una identidad, las mariposas nos diferencian, se volvieron un ícono en la marca; por eso, si me las copian no me preocupa, porque nadie las puede hacer como nosotros”, comentó Hernández, quien se describió como una persona trabajadora y sencilla.
“Nosotros hacemos un lujo asequible, que la gente puede comprar y con el que se siente bien, de buena calidad. Siempre digo que hay que comprar como rico para que dure como pobre”, agregó.
Bajo esas líneas, Hernández trazó
Para innovar, Mario Hernández probó un concepto diferente en la presente colección: imprimir pinturas en sus diseños.
Como es característico de la marca MH, las piezas fueron elaboradas en cuero, materiales sintéticos y pieles de avestruz, pitón y babilla (especie de cocodrilo de tamaño pequeño).
Según Hernández, para conseguir estos materiales, él personalmente se aventura en giras por África y otros países orientales. La babilla la consigue en Colombia.
“La babilla es patrocinada por el Gobierno colombiano, proviene de cultivos de babilla. No estamos acabando con la fauna. De estos cultivos de babilla, el 10% de los animales se sueltan; eso permite que no se extinga la especie”, expresó el colombiano. Él aseguró que nunca ha recibido críticas por trabajar con pieles de animales.
“Todavía estamos en primaria de escuela. Queremos seguir ganando terreno, ser honestos y seguir ofreciendo buena calidad. La mejor publicidad es de boca a boca”, dice el diseñador, quien manifestó que su negocio crece a un ritmo de 30% anual.
A Costa Rica, sus diseños tienen un año de haber llegado. “Aquí (en el país) nos ha ido bien, aunque todavía no nos conocen; tenemos que demostrar que somos buenos”, admitió el empresario.
Sobre futuras colaboraciones con otras firmas (años atrás hizo una línea de viaje para Christian Dior), Hernández dijo que eso no está en sus planes futuros, pues no tienen capacidad, debido a la demanda de sus diseños.
El empresario, quien tiene más de 30 años en el campo de la moda, también expresó que en su planes no figura el retiro. “El único retiro será para irme para el cementerio. Si uno tiene una empresa tiene que cuidarla; ¿qué hago en la casa? La señora me mandaría a comprar escobas”, concluyó Hernández.