
Durante 35 años, Mary Austin evitó hablar públicamente sobre la parte más íntima de su relación con Freddie Mercury. Ahora, a sus 75 años, se refirió sobre el hombre con quien mantuvo una relación sentimental, una amistad y un vínculo que continuó hasta la muerte del cantante.
En una entrevista con The Guardian, Austin se refirió a los últimos años de Mercury, la herencia que recibió tras su muerte y el lugar donde fueron esparcidas las cenizas del líder de Queen.
Su decisión de hablar coincide con la semana en la que Mercury habría cumplido 80 años y con la próxima publicación de Freddie Mercury: A Life in Lyrics, un libro que reúne manuscritos de sus canciones, fotografías y comentarios de Austin sobre la relación entre la obra del músico y su vida.
Entre las responsabilidades que Mercury dejó en manos de Austin estuvo mantener en secreto el lugar donde fueron esparcidas sus cenizas.
Austin cumplió la petición y, tres décadas y media después de la muerte del cantante, continúa sin revelar la ubicación, incluso a personas cercanas a la familia del artista.
En la entrevista, Austin reconoció que comprende que la decisión pudo resultar dolorosa para algunos familiares de Mercury. Sin embargo, afirmó que proteger ese secreto fue una responsabilidad que él le pidió asumir.
“Si yo fuera la madre de Freddie, su hermana, y no me permitieran saber dónde fueron esparcidas sus cenizas, estaría dolida y ofendida, pero ese era el trabajo que él me pidió hacer”, explicó.
La relación sentimental entre Austin y Mercury había terminado décadas antes de la muerte del cantante, pero mantuvieron una amistad.
Mercury también incluyó a Austin en su testamento. El cantante le había dicho que heredaría Garden Lodge, la casa donde vivió, además del 50% de su fortuna y de las regalías futuras. Según el relato de Austin, inicialmente se resistió a aceptar la vivienda.
Austin le recordó que había trabajado durante años para que él pudiera vivir allí. Mercury respondió que, si sus vidas hubieran seguido el camino que inicialmente imaginaron, ella habría sido su esposa y la casa le habría correspondido.
Austin conservó durante décadas la vivienda y una colección de objetos personales del músico. En 2023 decidió vender parte de esas pertenencias mediante una subasta en Sotheby’s, que recaudó alrededor de 40 millones de libras.
La decisión provocó críticas de algunos seguidores de Queen, quienes la acusaron de beneficiarse económicamente del legado del cantante. Austin explicó que, a sus 75 años, no quería dejarles a sus hijos la tarea de administrar una colección de ese tamaño.
En la entrevista, Austin también habló sobre la relación que comenzó como un romance y posteriormente se convirtió en una amistad.
Cuando le preguntaron si Freddie Mercury había sido el amor de su vida, respondió: “Creo que puedo decir, en retrospectiva, que hasta ahora sí, él es el amor de mi vida”.
Austin conoció a Mercury en 1970, antes del ascenso internacional de Queen. Se hicieron amigos, comenzaron una relación y pocos meses después vivían juntos. En 1971 se comprometieron.
La relación sentimental terminó cuando Mercury comenzó a comprender mejor su sexualidad. Después de varios años juntos, él le dijo a Austin que creía ser bisexual. Ella, según recordó, respondió que pensaba que era gay.
Durante un periodo continuaron viviendo bajo el mismo techo. Austin también trabajó como asistente personal del cantante mientras Queen iniciaba su ascenso internacional.
Austin se refirió, además, a las canciones de la banda. Según contó, Mercury nunca le aseguró que Love of My Life estuviera dedicada a ella. En cambio, sí escribió para ella Lily of the Valley, otra canción del repertorio de Queen.
También ha comenzado a revisar el archivo personal que conservó durante décadas. En 2022 abrió uno de los baúles que Mercury había preparado en la década de 1980 y encontró manuscritos originales de canciones de Queen, entre ellas Bohemian Rhapsody, Killer Queen, We Are the Champions y Don’t Stop Me Now.
Austin contó que no pudo leer las letras porque seguía considerándolas parte de la intimidad de Mercury. Por esa razón, pidió a sus hijos que revisaran los materiales.
