
Así como el agua sostiene la vida, la escritura sostiene la existencia de David Cruz Jiménez. A sus 42 años, este costarricense nacido en San José, criado entre las brisas de Miramar de Puntarenas y hoy residente en Estados Unidos, escribe como quien respira: por necesidad.
Desde el 19 de setiembre, su voz poética se escucha en uno de los escenarios más importantes de la lírica mundial: la Academy of American Poets, que lo incluyó en su prestigiosa columna Poem-a-Day, en poets.org.
Su obra seleccionada, Los inmigrantes, brevísima en extensión, pero inmensa en resonancias, se suma así al coro de poemas que iluminan esa vitrina internacional.
“Es un poco el trayecto de la vida y la migración como tal, sobre todo en estos tiempos. Hay una frase que me encanta, que dice: ‘Cuando miro la Tierra desde el espacio, no veo rastros de fronteras’. Es natural del ser humano migrar, la naturaleza, las aves… Y la vida misma es una migración, del nacimiento a la muerte. El poema habla mucho de eso, aunque sea corto”, explica Cruz.
LEA MÁS: Entrevista: David Cruz
El viaje interior y exterior del poeta costarricense David Cruz
El poema deja ver la nostalgia de lo que queda atrás y la certeza de lo que vendrá.
Aunque fue escrito en 2012 y publicado en su libro Trasatlántico, el poema dialoga con la actualidad de manera casi premonitoria. En él confluyen el tiempo, la memoria y las generaciones, como si la migración no fuera solo desplazamiento geográfico, sino también una metáfora del paso de la vida misma.
Sobre su inclusión en la columna, Cruz confiesa la emoción aún intacta: “Me invitaron y me pidieron enviar una selección de poemas, la curadora me dijo que se enamoró del poema desde el primer momento y me dijo que quería que fuera ese poema el que saliera en Poem-a-Day”.
Además, reveló que algunos de los otros trabajos enviados aparecerán en distintas revistas literarias.
LEA MÁS: Poemario sobre la nostalgia gana premio latinomericano
El destino marcado por las letras del poeta costarricense David Cruz
Periodista de profesión, Cruz trabajó durante varios años en publicidad, vivió en Honduras y, de regreso a Costa Rica, retomó sus estudios universitarios. Hasta que se le presentó la oportunidad de concursar por un espacio en la Maestría en Escritura Creativa en la Universidad de Texas.
“Recuerdo que cuando supe que había sido admitido, estaba trabajando. Lo pensé por unos segundos, me levanté de mi escritorio, fui donde mi jefe y le dije: ‘Renuncio’”, cuenta con una sonrisa. Ese gesto definitivo lo encaminó hacia la vida literaria.
Tres años más tarde ingresó a la Universidad de Washington, donde actualmente cursa un doctorado en Estudios Hispánicos. Su método creativo es paciente: escribe y guarda, deja reposar sus textos durante años para luego volver a ellos “con ojos de extranjero”, sin apegos ni complacencias. Para él, la literatura es un viaje en el tiempo: las obras sobreviven a épocas y contextos, y siempre encuentran nuevas interpretaciones.

El arte como resistencia, la escritura de David Cruz
Cruz sostiene que el arte debe estar libre de cálculos mercantiles. “Creo que en Costa Rica hay muchísimo potencial en cuanto a arte; sin embargo, muchas veces los gremios están divididos”, reflexiona. Y pone de ejemplo a Polonia, donde, pese a la barrera idiomática, el arte se defiende unido y alcanza prestigio internacional.
“Más allá de ver el arte como algo si es rentable o no, uno lo hace para expresarse”, afirma. Quizá por eso, aunque no vive de la poesía, reconoce que esta le ha dado lo que el dinero no compra: compartir versos con Raúl Zurita en el Lago de Nicaragua, conversar en España con Antonio Gamoneda, o recibir la complicidad de lectores de otros continentes. “Son cosas que no tienen precio”, asegura.
Su voz poética lo ha llevado también a Ecuador, Colombia, España y a diferentes festivales. Entre sus premios figuran el Premio Internacional de Poesía Manuel Acuña (2022) por Lazarus, la Medalla de Oro en los International Latino Book Awards (2023) y el VII Premio Mesoamericano de Poesía Luis Cardoza y Aragón (2011), además de ser finalista del Montreal International Poetry Prize (2020) y obtener el Premio Joven Creación en 2005.
Una pasión temprana, la historia de David Cruz
La semilla de todo germinó a los 12 años, cuando descubrió en una enciclopedia que la poesía podía decirlo todo en pocas palabras.
“Cuando llegué a la parte de la literatura, me llamaron mucho la atención ciertos versos, y yo pensé: ‘¿Cómo se puede decir tanto con tan pocas palabras?’”, recuerda. Entonces comenzaron sus primeros intentos de poesía, alentados por un profesor de español que, en sus palabras, era “increíble”.
Durante su adolescencia escribió en silencio, sin mostrarle a nadie sus versos. Hoy, ese muchacho tímido es un autor con cinco libros publicados, entre ellos Natación nocturna (2004), Trasatlántico (2015), A ella le gusta llorar mientras escucha The Beatles (2016), Lazarus (2022) y Cine Fractal (2023).
Sus referentes son tan diversos como Federico García Lorca, Blanca Varela, Miguel de Cervantes y Hans Magnus Enzensberger. Lo mismo viaja entre géneros y estilos que entre geografías: en su obra conviven el amor, la migración, la tecnología, las sombras y la nostalgia.
A los que desean adentrarse en la literatura, Cruz les recomienda empezar por lo esencial: “leer mucho”. Leer para tener criterio, para aprender a escuchar la cadencia del mundo. Y después, amar lo que se hace, porque, como advierte, “es un camino muy solitario”.
Esperar, resistir, entregarlo todo sin esperar nada: esa es la brújula que lo ha guiado. Y aunque admite que la duda siempre acompaña al escritor, lo asume con serenidad: “A veces uno se cuestiona si lo que uno está haciendo está bien, pero al final del día, es lo que debo hacer porque es mi manera de expresarme”.
Antes de la llegada de Cruz, poets.org ya había tendido su puente hacia voces vinculadas con Costa Rica. Primero lo hizo con Hílda Davis, poeta estadounidense de ascendencia costarricense. Más tarde, la plataforma acogió a Kattia Chico, escritora nacida en San José de padres puertorriqueños, cuya obra florece entre islas y territorios compartidos.
LEA MÁS: Escritor costarricense David Cruz gana el prestigioso premio Latino Book Award
