Cultura

Un gato quiere jugar con San José

Colorido mural del artista Sergio Guillén acompaña y tienta a los transeúntes josefinos desde el Hotel Presidente

Sergio Guillén está dando algunos brochazos a la pared mientras contesta preguntas. Quedan solo algunos días para que él finalice un mural en la fachada del Hotel Presidente, en San José, y está en medio de una de sus tantas jornadas entre andamios y pintura.

No sabe cuánto ha trabajado. Solo sabe que el lunes 26 de diciembre comenzaron las labores de ocho horas al día y solo se ha tomado tres días libres.

Cuando hacemos la entrevista lleva más de 25 días trabajando; son, al menos, unas 600 horas. El mural se develará el viernes 3 de febrero a las 10 a. m. y su obra será parte de la vida de los transeúntes de la avenida central.

“Espero que se vuelva un punto conocido, que la gente diga ‘nos vemos ahí, por el gato’”, dijo Guillén, emocionado.

Lo primero que tendrían que hacer esas personas es encontrar dicho animal. Está en la fachada del Hotel Presidente (calle 7 y avenida central) y, aunque es el protagonista, el gato está escondido y un gigante lo busca en esa ciudad imaginaria.

Lo bautizó Buscando el gato, nombre que surgió por azar, dice Guillén, y plantea un juego, interacción y, claro, curiosidad.

Eso buscaba San José Lab con el concurso Tu ciudad, tu lienzo, que, por segundo año, consecutivo convocó a ilustradores, pintores y dibujantes a ponerle color a una parte específica de la ciudad.

Guillén ganó el primer lugar y la responsabilidad de llevar su compleja obra a los 450 metros cuadrados que componen las tres caras del edificio.

Concurso

Tu ciudad, tu lienzo abrió su primera convocatoria en el 2015, y le ofreció a un artista intervenir el Parqueo 23, que está junto al Cine Magaly, en barrio La California. El artista Christian Wedell fue el primer ganador.

En esta segunda ocasión, el “lienzo” ofrecido fue más espacioso y el proyecto se tornó más ambicioso. Colocar una imagen en plena avenida central “es una responsabilidad”, asegura el mismo Guillén; más aún si es la cara de un negocio como el Presidente. Sin embargo, también es una oportunidad.

“Nos pareció (al jurado) que lo que el proponía era un trabajo muy complicado... Sin embargo, realmente nos convenció la interacción que Guillén proponía, el juego... La idea de que un turista asomado por una ventana podía ser parte de una historia”, comentó, vía telefónica, Daniel Mikowsky, dueño del Hotel Presidente y uno de los once encargados de seleccionar la obra.

Cazando al gato

Así como encontrar al gato en el mural es una sorpresa, la idea de incluir un felino celeste en el paisaje le llegó a Guillén como un zarpazo, algo azaroso.

Él es profesor de arte en una universidad privada y, en su tiempo libre, cuida a su hija Julia, de dos años. También trabaja en lienzos, “obras con colores menos chillones”, comentó.

Participó en la primera convocatoria de Tu ciudad, tu lienzo , con una obra de una giganta en un bosque; no ganó. Para la segunda convocatoria intentó partir de otro paisaje arbolado, pero desistió.

“Era muy complicado calzar objetos naturales con las ventanas del hotel; las ventanas son filas y columnas simétricas y esa estructura no calzaba con un paisaje natural”, explicó el artista. Optó, en cambio, por un paisaje urbano. Casas, edificios, torres, una obra llena de color, una ciudad que se verá en medio de otra ciudad. Un mundo de su creación.

“En mis pinturas pequeñas, ya he hecho casitas y edificios porque me gusta la idea de crear munditos, lugares donde pasan cosas”, agregó Guillén.

Su intención inicial fue dibujar un solo gigante, como el que había hecho para su primera propuesta, como el que pintó en Combai, en Escazú, y como el que hizo recientemente en uno de los parqueos aledaños a la Asamblea Legislativa.

Sin embargo, ¿qué pasaba en esa ciudad? ¿Qué le preocupaba a aquel gigante? “¿Y si en una de esas casas a alguien se le había perdido un gato? Eso le agregaba una capa narrativa al mural. Es un pequeño juego que me gustó hacer”, detalló el artista y, luego, rio.

La propuesta de Guillén le encantó al jurado. Destacaron su propuesta “por el potencial de establecer un diálogo con San José, una ciudad aglomerada, desde la representación de otra ciudad aglomerada”

Es un guiño, es impensable que un gato tan grande esté perdido; la gracia está en que el felino azul no es fácil de encontrar.

El dueño del hotel se sumó al espíritu lúdico y planea cambiar de colores las cortinas, para que coincidan con los tonos de las casas de Guillén.

Brocha eficiente

Crear el mural no ha sido un juego. Trabajos como el de Guillén sugieren largos momentos de espontaneidad y libertad, y quizá así fue, en el boceto.

Guillén sabía que para plasmar todos esos munditos en gran formato, debía ser todo lo contrario; estructurado, disciplinado, eficiente.

“Hicimos un plano con todas las medidas de la pared y de la obra. Cualquier intención de improvisar en el momento podía atrasar todo”, manifestó el artista.

Las lluvias en diciembre aplazaron el inicio de los trabajos por una quincena. El objetivo era pintarlo durante tres o cuatro semanas, pero las condiciones climatológicas mandaron otra cosa: este domingo será su quinta semana.

Para pasar del boceto a la fachada, el mural no se proyectó, sino que se hicieron unas cuadrículas. Guillén se encargó de hacer en la pared el diseño, a mano alzada, con crayolas.

Desde el 26 de diciembre, cuatro ayudantes han pintado los bloques de color que él delimitó con pincel. La línea final, de color púrpura, es de Guillén.

“He dibujado más de lo que he pintado. Quizá un 80% de los bloques de color fueron hechos por los asistentes y los voluntarios”, explicó.

Al ser la obra original tan colorida, la paleta tuvo que reducirse a 20 tonos. En total se usaron 60 galones de pintura, los cuales fueron patrocinados por Sherwin Williams.

Además de los materiales para plasmar su obra en el Hotel Presidente, Guillén recibió $2.500 de premio (aproximadamente ¢1.400.000).

Aunque las semanas de trabajo no han sido ni de juego –ni de broma–, la obra final, el reto del gato, quedará para el entretenimiento del millón de personas que, entre calles o pasos peatonales, cruzan San José todos los días.

“En un momento pensé que por ser mi idea tan infantil, no la iban a tomar en cuenta”, manifestó Guillén, de 31 años. “Creo que, al final de cuentas, a todos nos gusta jugar”.

Carlos Soto Campos

Carlos Soto Campos

Periodista del suplemento Viva de La Nación. Bachiller en Periodismo en la Universidad Latina y estudiante de la Licenciatura en Comunicación de Masas. Escribe sobre música y temas culturales.