
San PeteRsburgo, Rusia EFE y AFP Los paisajes de Río de Janeiro entre la montaña y el mar fueron incluidos ayer en la lista del patrimonio mundial de la Unesco.
La decisión sobre el sitio brasileño fue adoptada por el Comité de Patrimonio de la Unesco, que celebra en estos días su 36.ª sesión en San Petersburgo, Rusia.
La candidatura de Río de Janeiro era la única latinoamericana que aspiraba a su inclusión en dicha lista. Entre los famosos símbolos de tarjeta postal que Río colocó en su propuesta, destacan el cerro Pan de Azúcar, el Cristo del Corcovado y la bahía de Copacabana.
En su candidatura, Río es mostrada como una ciudad donde el paisaje urbano se funde con una naturaleza exuberante, que da origen a “una cultura de calle” con grandes espacios abiertos, parques públicos, jardines y avenidas que son parte de la vida cotidiana de los cariocas. “Con esta inscripción se reconoce también a Río de Janeiro la inspiración artística que ha brindado a músicos, paisajistas y urbanistas”, reza el texto de la Unesco.
La ministra de Cultura de Brasil, Anna de Hollanda, celebró la decisión y explicó que no fue un proceso fácil pues se tardaron nueve años en recabar toda la información. “Nuestro proyecto estaba muy completo y bien argumentado (...). Río tiene todas las características para ser patrimonio de la humanidad: la mezcla de lo urbano con la naturaleza, una topografía que condiciona la vida del carioca, que tienen esa relación intensa con el mar y el morro”, explicó Hollanda. En la reunión de ayer el Comité también incorporó al listado las granjas decoradas de Halsingland (Suecia), los sitios mineros mayores de Valonia (Bélgica), el sitio neolítico de Çatalhöyuk, (Turquía) y los lagos de Unianga (el Chad).