Pasión por el teatro y juventud van de la mano de varios de los ganadores de los Premios Nacionales Aquileo J. Echeverría de Teatro 2010, histriones que, en algunos casos, hacen sus primeras armas en este arte, pero convencieron al jurado con su trabajo.
El jurado de este galardón asegura que su labor no fue sencilla e, incluso, aceptan que existieron “empates” en algunas categorías, por lo que decidieron estimular a las nuevas “camadas” de artistas con su fallo.
En el campo de la actuación, sobresalió la designación de Mónica Hernández, de 23 años, como mejor actriz protagónica. Ella protagonizó
La actriz aseguró que se llevó una gran sorpresa cuando le dieron la noticia, porque el montaje permaneció poco tiempo en cartelera; además, porque este es su tercer trabajo en una puesta profesional.
“Este premio es como un motor para que no baje mi nivel de trabajo, sino para aumentarlo. Actuar es la pasión de mi vida”, aseguró la joven Hernández.
A sus 35 años, Bernardo Barquero no esconde su emoción por ser designado como mejor actor protagónico, por la obra
“Me siento muy contento, más al saber que habían muchos actores (en roles protagónicos) como Marco Martín o Leonardo Perucci; con ese calibre de actores, fue un regocijo (ser seleccionado)”, aseguró Barquero.
El histrión comentó que la obra poseía intensidad y que le permitía al público sentir muy de cerca las actuaciones; esto porque las funciones se realizaron en Éditus Academia de las Artes, en un espacio donde solo podían ingresar 10 personas en promedio.
Barquero aseguró que seguirá trabajando con empeño y pasión, los dos elementos a su juicio, necesarios para desarrollar un buen trabajo en las tablas.
Con este primer premio nacional, Oryza aseguró sentirse muy motivada para continuar en las tablas; además de estar feliz, porque reconocieron un trabajo en el que puso un gran esfuerzo.
“Lo recibo con los brazos abiertos. No tengo idea de qué viene después del premio; mucha gente me dice que se me abrirán puertas, pero honestamente... no sé”, aseguró la actriz de 30 años.
A sus 24 años, Campos sabe lo que es tocar muchas puertas en espera de una oportunidad. Fue así, tocando la puerta de la Compañía Nacional de Teatro, mediante la audición a la obra de Pirandello, como obtuvo su personaje: un joven de la subcultura emo.
El mayor reto que enfrentó fue exponer el convulso mundo interno de su personaje, con los pocos textos que tenía, aseguró.
“El premio viene a motivarme, porque es un premio al esfuerzo y la dedicación”, añadió este joven que dio sus primeros pasos en salas como Teatro San José, La Comedia y La Máscara.
Luego de cinco años de trabajo en Costa Rica, el director chileno Adolfo Albornoz obtiene su primer premio nacional de teatro como mejor director, por el trabajo que realizó en
“Este premio me honra y lo agradezco, y, tras eso, uno simplemente sigue trabajando. Pienso que más importantes que los méritos que los títulos de los premios señalan, son las reflexiones que estos permiten desarrollar y compartir”, explicó el director.
Albornoz es de los que agradece el galardón, pero cree que por sí solo no le dará más oportunidades de trabajo.
Para el Teatro Universitario ser considerados el mejor grupo teatral no es nada nuevo; es más, tienen varias estatuillas del Aquileo J. Echeverría que dan fe de ello, la anterior era del 2005.
Manuel Ruiz, su actual director, confesó que el premio es una enorme alegría para el grupo universitario, en especial porque en el 2010 celebraron sus 60 años de trabajo.
“Fueron cinco espectáculos durante el año; tuvimos mucha actividad; hicimos un trabajo en el Teatro Nacional y estoy contentísimo”, agregó Ruiz.
¿Cuántas veces ganó anteriormente el premio a mejor escenografía? Ante esa pregunta, David Vargas rio un poco y solo añadió “son varios, no sé ni cuántos”.
Esta nueva designación por su trabajo lo hace sentir muy bien, ya que considera que el premio es muy importante para él, desde un punto de vista simbólico, por la dedicación que pone a cada escenografía. Esto, a pesar de tener que sacar sus mejores ases de debajo de la manga para crear obras de arte, a partir de presupuestos que dan risa.
Además, el jurado, integrado por Dora Cerdas, Flora Marín y Rodrigo Solís, otorgó una mención honorífica al grupo Carpe Diem, de Alajuela, por su labor de promoción de las artes.