
Uno es alocado, otro un poco gruñón y el tercero ocurrente; a pesar de sus diferencias, los payasos Papelote (David Ho), Lucho (Luis Sánchez) y Bienvenido Estrafalario (Magdiel Ramírez) buscarán unir esfuerzos y triunfar como empresarios circenses. Todo les saldrá mal.
No obstante, sus aventuras serán tan divertidas que niños y adultos se reirán a más no poder con el espectáculo
Con gran entusiasmo, los personajes deciden que tienen suficiente talento como para abrir su propio circo. En este ofrecerán los mismos números que el público puede ver en los grandes circos del mundo: tendrán malabares, actos de hipnotismo o, incluso, intentarán domar al mismísimo rey de la selva, sin importar que ponen sus vidas en riesgo.
Como buenos payasos, el efecto que lograrán son las carcajadas del público, porque cada acto planeado terminará en un desastre muy entretenido y ameno.
Este trío de empresarios del humor buscarán asombrar al público con el acto del Mago Estrafalario; pondrán a prueba la valentía del payaso Lucho, cuando pongan sobre su cabeza una cebolla, la que deberá mantener en su sitio, mientras le lanzan un cuchillo para partirla.
Durante los 70 minutos del espectáculo, los asistentes verán esta gran parodia de circo. No solo eso, también descubrirán como, en el fondo, la amistad de estos tres disímiles personajes es lo más importante que tienen para salir adelante.
La reacción suele ser la misma en cada espacio: un público que no deja de reír al ver cómo Bienvenido Estrafalario (Magdiel Ramírez) intenta sacar adelante el circo, mientras que Lucho (Luis Sánchez) sin querer queriendo le termina por estropear los planes.
Para Ramírez, actor con amplia formación en la técnica del
“Ahí está el éxito: los personajes se convierten en una representación del ser humano. Son, además, acciones muy simples; la comedia trabaja con elementos sencillos, hay mucho juego de palabras. jugamos con sonoridades, con el absurdo de las situaciones o de lo formal de otras. La gente se identifica, porque tenemos que cumplir los roles en la sociedad”, detalló Ramírez.
Un elemento que diferencia a esta producción de otras propuestas de payasos y teatro es que existe una historia o dramaturgia detrás de cada acto. Cada parte tiene un objetivo a la hora de contar la historia.
“ Tenemos toda una dramaturgia en esto. En la rutina de malabares, por ejemplo, no es solo una demostración de pericia sino que tiene una estructura cómica que lo enlaza con la toda la obra” agregó el intérprete de Bienvenido Estrafalario.
Otro de los objetivos del espectáculo