Su número es cero y su nombre recuerda al almirante que descubrió el continente americano: el paseo Colón es hoy una de las vías más congestionadas de San José con una circulación promedio de 100.000 automóviles diarios.
Pero en su época dorada –la primera mitad del siglo XX– funcionó como una gran pasarela de 1.455 metros de longitud por la que desfilaron las más distinguidas joyas de arquitectura residencial capitalina.
A cada lado de sus 15 cuadras –de la calle 14 a la 42– se pavoneaban las residencias de las familias más opulentas de San José.
El crecimiento urbano y la transformación del paseo Colón en una arteria primordialmente comercial dejó pocas sobrevivientes de aquellos años glamorosos; sin embargo, todavía es posible admirar algunas de esas gemas arquitectónicas.
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“El tramo de la avenida 0 que hoy conocemos como paseo Colón fue nombrado así oficialmente el 12 de octubre de 1932, pero desde antes tenía gran importancia por ser la vía que conectaba el casco central de San José con los poblados al oeste, como Escazú, Santa Ana, Villa Colón y Puriscal”, explicó el historiador.
Zamora agregó que el nombre de paseo Colón surgió a raíz de una petición que hizo en 1915 la comisión organizadora de los festejos del Día de la Raza (actual Día del Encuentro de Culturas) a la Municipalidad de San José para rendir homenaje al navegante que descubrió América.
Sin embargo, además, de nombrar el trayecto que va desde el Hospital San Juan de Dios hasta la entrada al Llano (hoy La Sabana) en honor a Cristóbal Colón, se acordó erigir un obelisco de concreto, de 10 metros de alto. “Este monumento se levantó en la intersección del paseo con la calle 24, diagonal al edificio de Torre Mercedes. A cada uno de los costados del obelisco había una placa de bronce con relieves de las carabelas”, dijo el historiador.
Un obelisco de concreto, hermosos árboles a los costados de la vía, elegantes faroles en el centro y el paso del tranvía convirtieron a este camino en un bulevar bastante chic que poco a poco se fue poblando con suntuosas casas.
“Muchas de las familias que acumularon riqueza gracias a la exportación de café construyeron sus residencias en el paseo Colón. Es un muestrario de edificios diseñados por grandes figuras de la arquitectura costarricense como Luis Llach y Jaime Carranza, con una diversidad de estilos: neoclásico, neocolonial, victoriano,
Por su parte, Zamora recordó que en 1950 el Gobierno decidió abrir el paseo Colón al tránsito vehicular y, por esa razón, se adoptaron medidas como eliminar el tranvía y demoler el obelisco.
Las placas de bronce estuvieron perdidas por más de 60 años, pero se lograron recuperar y hoy se exhiben frente al Museo de Arte Costarricense, que albergó el antiguo aeropuerto de La Sabana.