
Madrid AP Luego de un cuidadoso proceso de restauración, la pintura Vista y plano de Toledo , una de las obras más importantes de El Greco, se exhibe por primera vez en Madrid, en el Museo del Prado.
Este cuadro refleja un plano detallado del entramado urbano de la ciudad española de Toledo, junto a la imagen de un dios joven que personifica al río Tajo. Encima de ambos se muestra la imagen religiosa más significativa del lugar: la Virgen colocando una túnica a San Ildefonso, patrón de la ciudad.
Pintado por El Greco (1541-1614) en sus últimos años de vida, este cuadro es el primer plano de una ciudad española al natural y sin ninguna invención, según apuntó su restaurador, Rafael Alonso.
La obra muestra todo el perfil de Toledo desde el camino a Madrid y probablemente fue pintada desde el Hospital de Tavera, que aparece sobre una nube, en referencia explícita al administrador del edificio, Pedro Salazar de Mendoza, amigo del pintor y posiblemente quien le encargó el cuadro.
La restauración fue descrita por Alonso como “delicada y compleja” y buscaba unir las interrupciones del color que ofrecían una imagen del cuadro como a manchones, principalmente en el suelo y en las nubes. Alonso ya había realizado una primera intervención sobre este cuadro en 1984.
Debido a la extrema fragilidad de la obra, esta es la primera vez que sale de Toledo y se espera que esté en el Museo del Prado todo un año hasta la reapertura del Museo de El Greco, prevista para el primer semestre del 2011.
El Greco – cuyo nombre real era Domenicus Theotokopoulos– nació en Creta, Grecia, pero se mudó a a Toledo en donde murió. Su obra se inserta en la corriente artística conocida como manierismo.