Una gira a pie por San José, llamada “Nocturbano”, permite ahora redescubrir la ciudad capital e imaginar cómo era antaño.
El paseo, organizado por un grupo de voluntarios denominado “ChepeCletas”, recorre monumentos, parques, la estación del tren al Atlántico, una casa legendaria y edificios que aún reflejan la Costa Rica de nuestros abuelos.
“Este recorrido nació con la intención de enseñarles a las personas que San José no es tan inseguro como se piensa, además de conocer el significado que tienen todos estos sitios”, dijo Roberto Guzmán, integrante de ChepeCletas.
De allí se desplazaron hacia la antigua estación del tren al Atlántico y, más tarde, los caminantes se dirigieron hacia el Centro Nacional de la Cutura (Cenac), donde estuvo la Fábrica Nacional de Licores (Fanal). Esta parada provocó el susurro de los presentes al escuchar del expositor, Ayal Bryant, que este edificio era en 1856 el más grande que tuvo el país. “Por eso aquí se toma tanto licor. Imagínense que hubo primero una fábrica grande de guaro que un buen hospital”, comentó uno de los participantes.
Durante el paseo por el barrio Otoya se mostró y explicó el estilo arquitectónico victoriano que todavía ostentan varias casas y edificios de la San José como la Casa Knorr.
“Aquí en San José se habla de una leyenda llamada ‘los siete ahorcados’, que cuenta la historia de un padre de familia que cometió incesto y que, según se dice, no soportó su culpa y acabó con la vida de siete personas”, narró Guzmán.
“Estoy buscando casita, pero esta... ¡qué va!, parece de película de terror”, bromeó Maybelline Temple, de Guadalupe, que hace poco perdió su casa en un incendio.
El parque España, el parque Morazán, la plaza de la Cultura, la Casa Amarilla, el Edificio Metálico y la Casa Jiménez completan el recorrido. “Sabía de la iluminación que se había hecho en varios parques de San José, pero no había visto que es hermosa”, dijo Marielos Salazar, vecina de Heredia.
El recorrido se repetirá en dos semanas. Más información en www.chepecletas.com.