20 noviembre, 2011
 Para el director, aunque la obra refleja costumbres del tico, no se trata de un texto costumbrista, más bien, de poética popular. Albert Marín.Tradición.
Para el director, aunque la obra refleja costumbres del tico, no se trata de un texto costumbrista, más bien, de poética popular. Albert Marín.Tradición.

Una Navidad que refleja parte de la forma de ser del costarricense, con un titiritero como protagonista es la propuesta que trae la obra Títeres en Navidad, que se estrena hoy a las 2 p. m., en la sala Juan Enrique Acuña, en barrio Escalante.

La obra de teatro familiar es original del escritor tico Carlos Luis Sáenz. En esta ocasión será llevada a las tablas por el grupo Teatro Tiliche, bajo la dirección del experimentado Luis Fernando Gómez.

El director tiene a sus órdenes un elenco conformado por Chema Arrieta, Andrea Oryza, Andy Gamboa, Adriana Alvarado, Gonzalo Polanco y Jonathan Ramírez.

Para Gómez, esta será la segunda ocasión que dirige Títeres en Navidad, la primera fue en 1994 para la Compañía Nacional de Teatro.

Para este artista, al que muchos llaman “maestro”, se trata de un texto lleno de poesía, de imaginación y de respeto por la inteligencia de los niños y jóvenes. Además, reconoció que es un texto teatral poco llevado a las tablas, a causa de ese injusto olvido del que suele ser víctima Carlos Luis Sáenz por los grupos teatrales del país.

Aventura. Títeres en Navidad nos presenta a este viejo artista de los títeres, un hombre de mundo que ha recorrido las calles llevando su espectáculo, pero el paso de los años lo arrinconó en el olvido.

La soledad es la única compañera que le queda, justo antes de llegar a una época muy especial para la mayoría como es la Navidad.

En medio de su realidad, aparece una oportunidad única para redimirse y que le abrirá las puertas para un reencuentro con una persona muy especial en su vida.

“La obra gira en torno a un milagro de Navidad, si se quiere, es una exaltación del sentimiento popular, ese que tiene que ver con nuestras tradiciones en nochebuena, en la Navidad como una fiesta de amor y solidaridad”, explicó el director.

El entusiasmo con el que Gómez habla de la obra se entiende mejor cuando explica que hay múltiples lecturas para el espectador. Lo primero es la poesía teatral que el autor construyó, la que se mezcla con la fantasía de una Costa Rica llena de tradiciones.

Además, pese al excelente uso del lenguaje que usaba Sáenz en sus escritos, Títeres en Navidad es una muestra de que se puede ser sencillo al hablar, incluso ingenuo, pero de gran poder para llevar un mensaje donde se ensalza los valores y tradiciones.

Aunque la obra refleja mucho de las costumbres del tico, el director advierte a quien llegue a juzgarla a la ligera de que no se trata de un texto costumbrista o similar.

“Es poética popular, no es costumbrista para nada, aunque está absolutamente arraigada a nuestros juegos y tradiciones. Tiene toda la belleza de la tradición popular”, añadió el director.

Otro de los elementos que interesa al director es la forma inteligente con el autor se dirige a los niños. En el texto, según Gómez, se refleja cuán bien conoció Sáenz a los niños, porque su texto les presenta una obra donde usan su manera audaz de comprender las vivencias, sin usar lo que llamó trampas o burdos esquemas repetitivos.