
La Municipalidad de Flores, Heredia, informó ayer que interpuso una denuncia por la destrucción de una casona de adobe levantada en 1844.
La estructura fue demolida casi en su totalidad después de que María Elena Carballo, anterior ministra de Cultura, ordenara tramitar la anulación de la declaratoria de patrimonio nacional.
Sin embargo, la orden de Carballo nunca fue cumplida y, tanto la Oficina Legal del ministerio como su Centro de Patrimonio y la Municipalidad de Flores, consideran que la destrucción se dio mientras el inmueble aún era patrimonio.
Ante esta situación, el gobierno local de Flores (donde se encuentra la propiedad) presentó una demanda ante la Fiscalía auxiliar de San Joaquín de Flores.
Ellos consideran que los dueños de la propiedad violaron la ley de patrimonio y piden la aplicación del artículo 20 de esa normativa. Este indica que “será sancionado con prisión de uno a tres años a quien dañe o destruya un inmueble declarado de interés histórico-arquitectónico”.
Los dueños de la casona han dicho que la solicitud de Carballo eliminó la declaratoria. Erick Thompson, uno de los propietarios, comentó ayer que no se referirían a la demanda pues aún no han sido notificados de su existencia.
La Municipalidad de Flores también anunció que el próximo sábado 29 de mayo estarán realizando una “vigilia de duelo” frente a los restos de la casona, en San Lorenzo, a partir de las 6 p. m.