Tras estar celosamente guardados durante 50 años, una colección de cartas, objetos personales, fotografías y bocetos de los pintores mexicanos Diego Rivera y Frida Kahlo salió a la luz pública en México y se puso en exhibición en la Casa Azul de Coyoacán.
Esta exposición en esa casa museo se abrió precisamente ayer cuando se cumplió el centenario del nacimiento de la celebérrima Frida Kahlo. Tal efeméride fue celebrada en México y en otros países con mariachis, conferencias, documentales e imágenes en autobuses.
La nueva exhibición, llamada Tesoros de la Casa Azul , muestra una parte del archivo íntimo de la pareja Kahlo-Rivera, el cual estuvo guardado en roperos, cómodas y baúles de la Casa Azul a petición de Rivera. El pintor y muralista estipuló que las cartas, libros, bocetos, fotografías y objetos no fueran hechos públicos hasta 15 años después de la muerte de Kahlo.
Sin embargo, Dolores Olmedo, artista amiga de la pareja y encargada de este legado, decidió que no se abriera hasta su propia muerte, en el 2002.
Una pequeña parte. Lo que se expone es, apenas, la punta del iceberg: 100 documentos de los 22.105 del archivo y unas 50 fotografías nunca antes vistas de las 5.387 existentes.
Las cartas, por ejemplo, dan testimonio de la tormentosa vida sentimental de la pareja y de sus infidelidades, incluyendo un romance entre Kahlo y el líder de la revolución bolchevique, León Trotsky.
Las correspondencia no solo trata de su vida sexual, sino también sobre su militancia comunista cuando mantuvieron vínculos con Trotsky y con Stalin.
Entre los bocetos, se encuentran algunos de los utilizados por Rivera para su mural La creación .
También se muestran fotografías de los tormentos físicos que marcaron la vida de Kahlo, tras sufrir polio de niña y después del enorme accidente en su juventud.
Según Ricardo Pérez Escamilla, el curador de la exposición, el hecho de guardar en secreto las cartas y objetos tuvo que ver con que la pareja quiso protegerse y también con su intención de comenzar a alimentar su mito internacional.
Periódicos como El Universal y La Jornada citan a expertos mexicanos que afirman que, aunque no hay descubrimientos impresionantes, estos materiales sí ayudan a conocer mejor a la pareja y a abrir nuevas perspectivas de estudio.
Un hallazgo curioso es que, a la par de su dolor y sufrimiento emocional, Kahlo llevaba una vida gozosa y pasaba horas jugando con los títeres de un teatro infantil.
