Siéntese, relájese y dispóngase a dejar atrás el mal humor y los colerones del día. Para lograrlo, la agrupación argentina Les Luthiers trae la solución: su espectáculo
Con este
Según Rabinovich, quien además es actor de cine y notario aunque no ejerce,
Para este polifacético artista, según mencionó al diario argentino, este
Esta producción –que se estrenó en agosto del 2008, en Argentina– fue un éxito en México y España, donde, en setiembre, continuará su gira en Madrid.
Este mano a mano es lo que dará el hilo conductor a todo el espectáculo. Al igual que ocurre en otros espectáculos de estos argentinos, como
Así comienza este espectáculo: durante la terapia, Ramírez le pregunta a su terapeuta por la posición correcta en el diván, a lo que Murena responde que no importa, porque es terapia, no sesión de fotos.
Ese tipo de diálogos, que son mucho más divertidos al escucharlos en boca de los protagonistas, dejan ver la amistad existente entre ambos personajes.
La gran preocupación del paciente radica en un ensayo que tiene que preparar acerca de Johann Sebastian Mastropiero, compositor ficticio a quien el grupo le atribuye innumerable cantidad de composiciones, casi todas con un éxito rotundo.
Solo el nombre asusta a Ramírez: “Influencia de la semiología estructuralista musicológica en las obras de Mastropiero”.
El doctor Murena va empleando toda una terminología que confunde al atontado paciente y genera las risas del público que participó en la grabación del
Este segmento es lo que mejor muestra las capacidades del grupo: actúan, cantan y desarrollan una historia donde un caballero va a las cruzadas para librar Jerusalén, para lo que debe enfrentarse con un temible moro de nombre Saladino.
En su camino, lo acompañan tres fieles cristianos, quienes al escuchar de las temibles torturas a las que Saladino somete a sus prisioneros, quieren abandonar la cruzada.
Un personaje desconocido aparece para advertirles de que marchan en rumbo equivocado, y que irán al castillo de una mujer de nombre Harpía, un lugar donde se ofrecen vicios desconocidos y pecaminosos, pero que fácilmente se aprenden.
El humor crítico también está presente, basta con escuchar a Botellón (Rabinovich) al pretender ofrecerle dinero a un supuesto enemigo, cuando sus compañeros le dicen que es imposible sobornar a un fiel de Saladino; él responde, ingenuamente, que entendió que era un oficial argentino.
Luego de varios minutos, termina la aventura de estos miedosos y fracasados cruzados. Tras el aplauso del público, regresa el diván al centro del escenario y con este el paciente y el doctor.
Ramírez no deja de hablar de sus preocupaciones por la tesis de Mastropiero, a lo que Murena comienza a dar una serie de respuestas absurdas que explican esos temores. Su intervención no es otra cosa más que las ganas de demostrarle su superioridad intelectual, las que festeja con la complicidad del público.
Así van dando paso a otros números musicales, como
La confianza que se tienen Ramírez y Murena les permite hacerse bromas, para beneficio el público. El primero le cuenta que odia sus propias composiciones, a lo que su amigo responde que no se preocupe, que a otros compositores les ocurre igual.
Un poco aliviado repregunta si otros autores también les ocurre que odian sus propias composiciones, a lo que el doctor aclara que no, que esos otros también odian las creaciones de Ramírez.
Los minutos transcurren y aparecen los segmentos
Un número que sencillamente se roba el aplauso de gran manera es
Las palabras sobran en esta sección. Núñez Cortés aparece frente a su piano ofreciendo una muestra de su talento y virtuosismo –como lo calificó
Eso los lleva a realizar un duelo musical a ritmo de
En total, el DVD de
Según Allison Castro, de FC Music, distribuidor exclusivo para Costa Rica, el video se puede adquirir en las principales disco-tiendas y otros puntos del país, como los locales de Librería Internacional, Laser Us, Vértigo, Librería Lehmann, Auto Mercado y Mail Box.