Danny Brenes. 26 enero, 2018
Júver Salcedo dirigió y actuó en multitud de obras de teatro. En tres visitas a Costa Rica, se desempeñó como director y profesor en la Universidad de Costa Rica. Foto: Captura de YouTube.
Júver Salcedo dirigió y actuó en multitud de obras de teatro. En tres visitas a Costa Rica, se desempeñó como director y profesor en la Universidad de Costa Rica. Foto: Captura de YouTube.

El actor, director y docente uruguayo Júver Salcedo falleció a los 83 años, según informó el periodista Jaime Clara, coterráneo suyo, en sus redes sociales.

Salcedo inició su carrera cuando tenía apenas 16 años; se formó con Enrique Guarnero, miembro fundador de la Comedia Nacional de Uruguay, en la que más tarde participó, desde 1985, como director artístico. Allí, dirigió obras como Un tranvía llamado deseo, Viveza criolla y Barranca abajo.

Del actor destacó siempre su porte solemne y su voz grave, que en 1952 lo llevó al elenco de radioteatro de Élida Acosta y Floreal Cavalieri.

También formó parte, desde 1964, del Teatro El Galpón, donde dirigió títulos como Las d´enfrente, de Federico Mertens, y Ramón’s Bar, de Hugo Bolón. Al tiempo, participó como actor en espectáculos de esa misma compañía, bajo la dirección de Atahualpa del Cioppo, Ugo Ulive y otros.

Llegada a Costa Rica

En 1973, la dictadura llegó a Uruguay y Salcedo se marchó. Llegó a Costa Rica y trabajó aquí por tres años, durante el cual ganó un Premio Nacional a mejor actor protagónico y su esposa, Lylian Olagaray, el de mejor actriz. Su primera obra en Costa Rica fue Flores de papel, de 1973.

“Él vino a hacer dos labores: fue profesor de la Escuela de Artes Dramáticas de la Universidad de Costa Rica, y también a dirigir montajes puntuales en el Teatro Universitario, como Libertad, libertad, de 1974”, comentó la actriz y directora costarricense María Bonilla.

Bonilla lamentó el fallecimiento de un hombre a quien considera una pieza fundamental no solo del teatro uruguayo y costarricense, sino latinoamericano. “Fue mi director y fue mi amigo personal”, agregó.

En el 76 regresó a Montevideo y, un año más tarde, fundó el Teatro La Gaviota, bautizado así en homenaje a la pieza teatral de Chéjov. Salcedo actuó, dirigió e incluso cumplió con funciones administrativas.

Más recientemente, en el 2011, fue parte de Qué tupé, bajo la dirección de Álvaro Ahunchain, y en el 2013 se destacó con La Nona, del argentino Roberto Cossa.

Salcedo volvió a Costa Rica en un puñado de ocasiones más, en 1982, 1990 y la más reciente en el 2003; siempre volvió a hacer teatro, con obras como Copenhage y Muerte de un viajante. Dirigió grupos independientes e hizo radioteatro, una expresión poco explorada en nuestro país.

Salcedo, a la izquierda, durante un montaje de la obra 'Copenhage' en el Teatro Nacional, en el 2003, cuando el actor visitó nuestro país por última vez. Lo acompañan Lenín Vargas y Sara Astica. Foto de archivo.
Salcedo, a la izquierda, durante un montaje de la obra 'Copenhage' en el Teatro Nacional, en el 2003, cuando el actor visitó nuestro país por última vez. Lo acompañan Lenín Vargas y Sara Astica. Foto de archivo.

"Vino en una época de oro para el teatro costarricense y vino a enseñar. Lo recuerdo como una persona dedicada y muy humilde, pero también con un caracter bonachón", dijo Juan Carlos Calderón, actual director del Teatro Universitario.

Calderón. trabajó con Salcedo en el 2006, cuando viajó a Montevideo para participar en la obra La mujer que cayó del cielo y dijo conservar del maestro un profundo respeto por el teatro.

“Fue un gran hombre de teatro. Consideraba que el teatro era un problema no solo estético, sino ético e ideológico”, puntualizó Bonilla. “Decía que había que hacer teatro importante”.

"Ese teatro importante, es importante decirlo, no era aburrido", agregó Calderón. "Era muy estético y, cuando el texto lo permitía, tenía mucho humor. Nunca fue panfletario. Además, Salcedo se preocupaba por hacer una contextualización cultural, adaptando el lenguaje del país y canciones costarricenses a obras que venían de Uruguay".