La obra fue cedida a la institución en 2010 por los herederos de Edna, Lady Samuel de Wych Cross, cuyo marido, un empresario inmobiliario, era un coleccionista importante de arte holandés y flamenco. La pintura al óleo –que perteneció a varios príncipes de Liechtenstein– estaba colgada en una de las paredes de la abadía de Buckland en Devon (suroeste de Inglaterra), una residencia del siglo XVI donde vivió el explorador Sir Francis Drake.
El hisotirador y curador de arte Ernst van de Wetering director del proyecto de investigación sobre Rembrandt (the Rembrandt Research Project), autentificó el autorretrato que fue realizado y firmado por el pintor en 1636, cuando tenía 30 años.
La obra mide 91 x 72 centímetros y muestra al artista vistiendo una gorra con una pluma blanca grande.
En 1968, otro especialista del pintor, Horst Gerson, había sugerido que la obra podría haber sido firmada por uno de los alumnos del maestro.
Sin embargo, “durante los últimos 45 años hemos adquirido mucho más conocimientos sobre los autorretratos de Rembrandt y las variaciones de su estilo”, explicó van de Wetering .
La fundación National Trust, cuya misión es cuya vocación es preservar lugares y obras de interés público del Reino Unido informó que la pintura quedará en manos de le Estado y jamás será puesta a la venta.