Un llamativo tono “palo rosa” es el nuevo color en la majestuosa fachada del Edificio Metálico, que alberga la Escuela Buenaventura Corrales en San José.
Esta imponente obra arquitectónica –inaugurada en 1896– presentaba serios daños en las 30 columnas que sostienen los pasillos del segundo nivel, lo cual ponía en peligro a los cientos de escolares y personal docente que acude diariamente a sus instalaciones.
En julio del 2008 fue necesario un reforzamiento provisional de las columnas falseadas como una medida de emergencia, pero en enero del 2009 se iniciaron obras definitivas de restauración.
Un año después, el emblemático edificio recobra su diseño arquitectónico original sin dejar por fuera las condiciones de seguridad y habitabilidad.
Este edificio es conocido como “metálico” precisamente por su particular sistema de construcción: “Consiste en paredes armadas con chapas (láminas) de metal atornilladas y son estas paredes unidas entre sí y colocadas sobre muros de ladrillo las que dan soporte a la estructura”, explicó el ingeniero Miguel Cruz, de la compañía a cargo de las obras.
Cruz confirmó que el principal daño estructural del edificio ya está reparado. “Estas columnas tienen la particularidad de funcionar al mismo tiempo como soporte y bajante (conducto de desagüe).
“La humedad acumulada por años provocó un enorme grado de corrosión que falseó las columnas y dañó también las vigas en los balcones”, detalló el ingeniero.
En algunos casos bastó con restaurar las piezas originales, pero en otros el deterioro era tan severo que fue necesario reconstruir la pieza.
El proceso contempló , además, la reconstrucción de algunas piezas corroídas en las paredes metálicas y en los cielorrasos. Destaca, asimismo, el trabajo en los pisos de madera (en aulas y oficinas administrativas) y de mosaico en los pasillos.
El arquitecto resaltó la instalación de un sistema electromecánico que incluye iluminación, alarma contra incendios y un ascensor para cumplir la Ley 7.600.
Durante las obras se descubrieron dos piezas de gran valor arquitectónico e histórico que también serán restauradas y se colocarán en la fachada.
Una es la placa en mármol con la leyenda “Escuela Julia Lang”, nombre que en 1917 se le dio a la sección femenina de dicho centro, y la otra es el escudo de Costa Rica –vigente en la época– en hierro.