
Nueva York. EFE. Las señoritas de Avignon , cuadro del célebre artista Pablo Picasso, son las máximas representantes de la colección permanente del Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York que desde esta semana se ha trasladado a un pseudo-museo que fue creado en el metro de la ciudad neoyorquina.
Este particular centro de arte, instaurado en la frecuentada estación de metro de Atlantic Avenue/Pacific Street, se podrá visitar hasta el próximo 15 de marzo, y se prevé que cuente con una afluencia de unas 50.000 personas diarias.
Como si se tratara de una sala del mismísimo MoMA, todas las paredes, columnas y vestíbulo de la estación, han sido decoradas con copias de algunas de las obras más famosas del museo neoyorquino.
Además, los 58 cuadros seleccionados van acompañados de un cartel con explicaciones, y algunas de las pinturas hasta cuentan con sus propios datos en audio.
Para poder escuchar esas explicaciones basta con llamar a un número gratuito desde los teléfonos públicos que hay por la estación o incluso se pueden descargar de la web y luego oírlas con un reproductor inalámbrico.
Además de la conocida pintura de Picasso, el pseudo-museo subterráneo alberga otras obras de arte relevantes como Los Nenúfares , de Claude Monet, La noche estrellada , de Vincent Van Gogh, o Sopa Campbell , de Andy Warhol.