
Roma. Agencias El Coliseo Romano, imponente escenario con capacidad para 55.000 espectadores y símbolo indiscutible de la capital italiana, será sometido, por primera vez en 73 años, a un proceso integral de restauración.
El alcalde de la ciudad, Gianni Alemanno, anunció a la prensa que hoy se inician oficialmente las obras de restauración para reforzar las estructura y habilitar a los turistas un 25% más de superficie de este icónico monumento.
Por el Coliseo –construido en el siglo I durante el Imperio Romano– han desfilado espectáculos públicos, tales como como peleas de gladiadores, caza de animales, ejecuciones, recreaciones de famosas batallas y obras de teatro basadas en la mitología clásica.
La restauración será financiada por el empresario italiano Diego Della Valle, propietario de la marca de zapatos de lujo Tod's, y comprende un nuevo sistema de iluminación y la reubicación –en un espacio de 1.600 metros cuadrados– de varios servicios que actualmente están dentro del recinto: boleterías, una librería, una cafetería y baños.
La ubicación del Coliseo en el centro de la transitada capital italiana ha traído consecuencias negativas para su conservación: la fachada está ennegrecida por el paso de 2.000 automóviles cada hora, según las denuncias de los ecologistas, y en enero de este año varios fragmentos se desprendieron.
Las autoridades estiman que las obras de restauración tomarán cerca de tres años, pero el Coliseo permanecerá abierto al público. Este monumento – que recibe cerca de 5 millones de turistas al año– fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1980 y es una de las siete Nuevas Maravillas Modernas.