24 noviembre, 2015

En 1907, las puertas del Almacén Steinvorth se abrieron gracias a los hermanos Wilhelm, Walter y Otto Steinvorth, quienes llegaron a Costa Rica entre 1870 y 1900.

El lucernario adora la planta baja del edificio. ALBERT MARÍN
El lucernario adora la planta baja del edificio. ALBERT MARÍN

Los hermanos crearon una sociedad mercantil llamada W. Steinvorth y Hno. Sucs, en 1896; 10 años después, el ingeniero-arquitecto italiano Francesco Tenca Pedrazzini (1861-1908), se encargó de construirles un edificio propio: el Steinvorth, en el que vendieron vinos, cervezas, perfumes, ropa, zapatos, vajillas, alfombras y otros productos importados, como lo recordó Flory Steinvorth, de 84 años, actual dueña del inmueble .

La estructura del edificio está hecha con ladrillos y su fachada adornada con acabados de piedra; el estilo refleja el compromiso de Pedrazzini con la modernidad.

Patrimonio. Del edificio original solo se conserva la quinta parte, pero esto no impidió para que, en 1999, el Edificio Steinvorth se le declarara como patrimonio arquitectónico.

En el 2011, el inmueble ganó el certamen Salvemos nuestro patrimonio histórico arquitectónico. El resultado fue una restauración que el arquitecto Julián Mora Sáenz aprovechó para reforzar la estructura del inmueble, adecuarlo a la ley 7600 y revivir el lucernario, una estructura de hierro descubierta durante la remodelación.

Henry Bastos, director de GAM Cultural, destaca el valor de un edificio como este con motivos comerciales: “La apuesta al patrimonio arquitectónico, y además de esto la puesta en valor con un giro comercial muy dinámico, además de abrir un espacio alternativo, hizo del lugar un modelo.” comentó.

Etiquetado como: