
Cartago Una de las edificaciones emblemáticas en el centro de Cartago, conocida como El Vaticano , “viste” desde anoche un brillante y colorido traje nocturno.
La casa, donde nació el expresidente costarricense Jesús Jiménez Zamora, fue iluminada como parte del proyecto Nuestro patrimonio tiene luz que desarrolla la Junta Administrativa de Servicios Eléctricos de Cartago (Jasec).
La institución invirtió un monto de ¢60 millones para iluminar el histórico inmueble, ubicado 100 metros al sur de la esquina sureste de las Ruinas de la Parroquia.
“Aparte de cuidar nuestro patrimonio arquitectónico, también deseamos que Cartago ofrezca un atractivo turístico nocturno sano para que nos visiten tanto nacionales como extranjeros. Tratamos de que, por ese medio, se interesen en conocer más de nuestra historia”, expresó el presidente de Jasec, Luis Gerardo Villanueva.
El programa Nuestro patrimonio tiene luz ha dotado de iluminación artística a varias edificaciones históricas de Cartago, como la Iglesia de Quircot, las Ruinas de la Parroquia, la Basílica de Los Ángeles y el Colegio San Luis Gonzaga.
Próximamente se iluminarán también la casa del Patronato Nacional de la Infancia, el Edificio Pirie –donde se ubica la Casa de la Ciudad– y la Comandancia de Cartago, ahora en restauración.
Luz para la historia. Los primeros propietarios de esta casa –la familia Jiménez Oreamuno– la adquirieron por medio de catálogo.
Al inmueble se lo conoce popularmente como El Vaticano pues fue fabricado con lata repujada traída de Italia. En su diseño arquitectónico confluyen dos estilos: el victoriano y el modernista.
En esa casa nació, el 18 de junio de 1823, el expresidente Jiménez, benemérito de la Patria, y a quien se le debe el decreto de 1869, que declaró la educación primaria en Costa Rica como “gratuita, obligatoria y costeada por el Estado”.
Esta estructura tiene dos distinciones: fue declarada reliquia de interés histórico y arquitectónico, por decreto del 3 de mayo de 1985; además es monumento nacional, según otro decreto, del 14 de agosto de 1997. Fue restaurada recientemente por el Centro de Patrimonio del Ministerio de Cultura.
Desde el 19 mayo del 2000, esta centenaria casa es propiedad de la Universidad Estatal a Distancia.