El edificio central de Correos de Costa Rica es un hito arquitectónico de la capital, pero su rostro actual está deslucido.
Un proyecto de restauración liderado por el arquitecto Sergio Arguedas y financiado por el Ministerio de Cultura le devolverá a la fachada del inmueble su esplendor de antaño.
Los ¢100 millones que se invertirán en las obras de restauración son el premio que recibió dicho proyecto al ser ganador del certamen Salvemos nuestro patrimonio 2008, organizado por el Centro de Patrimonio del Ministerio.
Los trabajos se iniciaron ayer y se prolongarán durante tres meses para culminar con la restauración total y pintura general de los 2.628 metros cuadrados y 143,72 metros lineales que mide la fachada de Correos de Costa Rica.
Rescate arquitectónico. Según la arquitecta Sandra Quirós, directora del Centro de Patrimonio, la restauración comprende cuatro aspectos. El primero es el reforzamiento estructural de varias piezas decorativas que están falseadas y corren peligro de desprenderse; por ejemplo, los copones.
El segundo punto es la reparación de las fisuras y grietas en las paredes, una de las principales amenazas para el inmueble.
“ El sistema constructivo de este edificio es de concreto armado; es decir, que se chorreó el concreto sobre un entramado de metal. Algunas de las grietas son tan profundas que dejan expuestas las varillas de hierro a los efectos de la corrosión y esto provoca un severo daño a la estructura”, dijo Quirós.
El proyecto también contempla la restauración de 24 puertas y nueve ventanales. “Aquí se presentan distintos niveles de deterioro”, señaló la arquitecta.
Otro de los procedimientos es el decapado, que consiste en remover las diferentes capas de pintura que se han acumulado con el tiempo. “La última vez que se pintó este edificio, fue hace 18 años. La empresa Edipsa, a la cual se le adjudicaron las obras, debe presentarnos tres propuestas de color para poder escoger el que finalmente se aplicará a la fachada”, dijo la funcionaria.
De acuerdo con Quirós, uno de los principales cuidados que se tendrá con el edificio es el lavado.
Explicó: “La limpieza será a mano, no se puede utilizar agua a presión, ni detergentes”.
El edificio de Correos fue diseñado por el arquitecto catalán Lluis Llach y su construcción terminó en 1917. Su estilo arquitectónico es ecléctico (combina distintas tendencias de varios períodos históricos). Se yergue entre avenidas 1 y 3, calle 2, en el corazón josefino.