
Dresde. DPA. Las autoridades de la ciudad alemana de Dresde rechazaron ayer la orden de la Organizacion de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) de detener la construcción de su controvertido puente para así mantener el denominado Valle del Elba en el registro de dicha organización.
La Unesco decidió el jueves que el Valle del Elba, en la ciudad germanooriental de Dresde, podrá conservar por un año más el reconocimiento por su “valor universal extraordinario”, aunque precisó que se mantendrá en la lista roja hasta que se solucione el problema surgido por la construcción del puente, de 20 kilómetros de largo.
“Si la construcción del puente no se detiene (...), el Valle del Elba será eliminado de la lista (de patrimonio cultural y natural) en el año 2009”, indicó la Unesco.
“La conclusión, desde el punto de vista de Dresde, es errónea, incomprensible e injusta”, afirmó hoy la futura alcaldesa de la ciudad, la democristiana Helma Orosz. Tanto ella como Stanislav Tillich, primer ministro de Sajonia, del que Dresde es capital, consideraron que la Unesco debería esperar hasta el 2011, cuando se termine el puente, para juzgarlo.
Reacción. Peter Zimmermann, portavoz del Gobierno de Dresde, subrayó que encuentra bastante “improbable” que la ciudad sea capaz, a estas alturas, de detener esa construcción.
“Cuando esté terminado, será visible para todos que es una riqueza para Dresde y que la ciudad puede tener ambas cosas: el título de la Unesco y el puente”, enfatizó.
Por el contrario, la canciller alemana, Angela Merkel, acogió con alegría la decisión de la Unesco. Según ella, con ello se gana tiempo, exactamente un año más, para examinar todas las posibilidades y buscar un acuerdo. Uno de sus portavoces, Thomas Steg, recalcó en Berlín que se trata de una decisión regional que al final ha de tomarse en Dresde, aunque garantizó que el gobierno federal ayudará en lo posible a las autoridades sajonas, en cuya capacidad de decisión y consenso confía plenamente.
La Unesco planteó como última alternativa la construcción de un túnel, una opción posible para la presidenta del Comité Nacional de Protección del Patrimonio y ministra de Ciencia en el estado federado de Sajonia.
“Dresde tiene que detener inmediatamente la construcción de ese puente y citar a una comisión de expertos para que evalúen la construcción del túnel”, exigió en una carta enviada desde su ministerio.
Sin embargo, otros representantes gubernamentales en esa ciudad consideraron que ya es demasiado tarde para construir un túnel, que además supondría unos costos económicos desmesurados.
El Valle del Elba obtuvo el título de la Unesco en el 2004, pero dos años después entró en la lista roja. Sus ciudadanos, concretamente el 67,9% de ellos, en el 2005 decidieron dar luz verde a la construcción del polémico puente.