
“ Ayer la Sala Constitucional dejó sin efecto el cobro de la sanción hasta que no resuelva una acción de inconstitucionalidad en contra del...” (La República, 13/11/2008).
¿Hasta que no ?
Lo lógico parece ser “hasta que resuelva una acción...”; sin embargo, el uso de ese no expletivo o innecesario es muy frecuente y tiene el visto bueno de la RAE. Transcribo lo que, sobre el caso, estipula el Diccionario panhispánico de dudas (2005) .
hasta . 1. Preposición que se usa para expresar el término límite en relación con el tiempo, el espacio o la cantidad: No lo tendré listo hasta el viernes; Corrió hasta la casa; Contaré hasta veinte; Vino hasta mí y me besó . Seguida de infinitivo, o de la conjunción que antepuesta a un verbo en forma personal, introduce oraciones subordinadas temporales: Grité hasta ponerme afónica; No me iré hasta que me pagues . Es muy frecuente que, cuando la oración principal tiene sentido negativo, en la subordinada aparezca un no expletivo, esto es, innecesario, como refuerzo de la negación de la oración principal: No se fue hasta que no llegó su padre ; Se negó a confesar hasta que no llegó el juez . Debido a lo arraigado de este uso, ha de considerarse admisible, aunque no hay que olvidar que el enunciado no necesita esta segunda negación: No se fue hasta que llegó su padre; Se negó a confesar hasta que llegó el juez .
En La Nación del viernes (p. 23A), en un pie de foto se indica lo siguiente: “El presidente George W. Bush camina hacia el Salón Oval tras hablarle a los empleados de la Casa Blanca sobre la transición”.
¿Es esa la forma correcta, o debería decir hablarles ? O ¿son válidas ambas expresiones?
Ese pronombre personal enclítico le que va unido al infinitivo hablar es denominado por la gramática “dativo pleonástico” (es decir, complemento indirecto redundante o innecesario) porque, en realidad, sale sobrando: pudo haberse dicho: “...tras hablar a los empleados”. Su uso, no obstante, está plenamente generalizado (sobre todo en zonas de América, no en España) y la Academia le da el visto bueno.
Sin embargo, obviamente, ese dativo pronominal ( le ) debe concordar numéricamente con el dativo nominal ( empleados ). Debió decirse, entonces, hablarles . Este es uno de los errores más frecuentes en Costa Rica, aun en buenos periodistas y escritores. No digamos en el plano coloquial.