
Un simple mortal, trabajador, casado y responsable como Mario (Sergio Masís) tendrá uno de los peores días de su vida. Según su esposa (Luisa Echandi) todo es culpa de la famosa ley de Murphy , pero él se niega a aceptarlo.
Al final, el gran beneficiado será el público que disfrutará la comedia
Esta pieza teatral es original de Sergio Masís. Presenta situaciones cotidianas en clave de comedia, lo que la convierte en una obra que logra conectar fácil con el público.
El dramaturgo tomó varios de los postulados de esta ley, que son los que nutren muchas de las aventuras o desaciertos que los protagonistas viven en un día que parecía tan normal a su comienzo.
Mario empieza el día sin buena suerte, pero no le da importancia. Mientras, su esposa le advierte que eso se debe a la ley de Murphy, y le aconseja que se cuide porque si algo puede salir mal, saldrá mal.
A la postre, las palabras de la compañera de Mario parecen proféticas en situaciones que se desencadenan en el escenario con una alta dosis de humor.
“Creo que por lo que provoca en el público la ley de Murphy, se toma conciencia de este tipo de fenómenos. La gente se ve reflejada y siente que ‘eso también me ha pasado a mí’; al final, salen pensando si esto en verdad existe”, dice Masís.
A diferencia de montajes tipo vodevil –donde hay varias puertas en escena y el humor suele darse a partir de enredos–,
Masís explicó que su producción tiene elementos similares a comedias exitosas como
De eso da fe la actriz Echandi: “Al principio de la obra, a la gente le da miedo participar, como que tienen temor de lo que va a suceder; por ejemplo, que los suban al escenario. Pero luego se vuelven muy participativos, aportan frases y se les olvida que es una obra de teatro”, recordó la actriz.
Masís explicó que la falta de espacios donde presentar la obra son los responsables que el público nacional vea la obra hasta ahora.
Según él, no es una obra que pueda concursar en la mayoría de espacios estatales, porque su temática no es ni social o no tienen que ver directamente con temas de la realidad nacional.
Pero la espera valió la pena, ahora llega una comedia madura, con actores que la conocen bien, y lo demuestran en escena, tal y como afirmó Echandi.
Para Masís una de las virtudes de su texto es lo universal que es, incluso, en pocos días le entregan una traducción oficial al inglés. su objetivo como dramaturgo es intentar colocarla en mercados donde se hable la lengua de Shakespeare.