
Berlín. EFE. El busto de Nefertiti, con 3.300 años de edad, seguirá este 2009 su viaje entre residencias provisionales y en busca de un domicilio definitivo en Berlín.
La reina del Nilo tendrá que soportar un par de traslados más hasta que se la reinstale por fin en el Neues Museum, la última pieza de la Isla de los Museos berlinesa, aún en vías de remodelación.
Nefertiti será presentada ahí bajo una “nueva luz”, informó el director de los Museos Estatales de Berlín, Michael Eissenhauer, entre el ala sur y norte del edificio, restaurado de acuerdo al concepto del arquitecto David Chipperfield.
La presentación oficial será el 17 de octubre. Por ahora seguirá en su residencia actual, en la segunda planta del vecino Altes Museum, el Museo Antiguo, pero pronto bajará a la primera planta por cuestiones de programación.
La existencia de Nefertiti ha estado marcada por las mudanzas desde que el 7 de diciembre de 1912 diera con ella el arqueólogo alemán Ludwig Borchardt en unas excavaciones en el valle de Amarna, entre Luxor y El Cairo.
Primero recaló en el propio Neues Museum. En los años 30 estuvo a punto de regresar a Egipto, pero Hitler se opuso. En 1939, durante los bombradeos de Berlín, se envió hasta una mina de Turingia, al este de Alemania.
Volvió a la luz pública en los años 50 para ser exhibida en las afueras del sector americano berlinés, y en 1967 se le buscó un domicilio teóricamente estable en el barrio de Charlottemburg.
Desde marzo del 2005 Nefertiti apenas ha conocido tregua: primero se la colocó en el Kulturforum, un moderno complejo museístico, y en agosto de ese año se la trasladó al Altes Museum.