La Casa de Cultura Popular José Figueres Ferrer, en barrio Escalante, se convierte desde esta noche en un territorio de Máximas de seguridad y egresados , una exposición en que el artista Jhafis Quintero muestra un manual de supervivencia para la cárcel.
Precisamente, el protagonista de la muestra es un pequeñísimo libro que se denomina “Máximas de seguridad”.
Se trata de un compendio de reglas para poder sobrevivir y hacerse respetar en un centro penitenciario. Por supuesto, no son las indicaciones institucionales, sino recomendaciones basadas en las vivencias de los propios reclusos.
Necesarias. Las máximas son, entre otras, siempre portar un objeto punzocortante y llevarlo hasta el sanitario, nunca beber nada de cuya preparación no se haya sido testigo, no llegar enamorado, evitar los calendarios, tener leche cerca en caso de envenenamiento y usar un trapo en el brazo si hay una pelea con cuchillos.
El propio Quintero reconoce que hay algunas reglas que pueden parecer “monstruosas” fuera de una cárcel, pero que dentro son la única forma de salir vivo.
“Estas ‘Máximas de seguridad’ son útiles dentro de la cárcel y también fuera. Por ejemplo, dentro de la cárcel, un cuchillo es tu mejor amigo porque te da seguridad, tranquilidad y estatus, y, si alguien no tiene uno, se convierte en víctima. Fuera de la cárcel, el juego es más sutil y lo que te clavan son cuchillos metafóricos”, comentó el artista, de 34 años.
Este manual muestra textos e ilustraciones, así como notas al pie de página con la explicación de diferentes términos de la jerga que usan los reos.
Los que “salieron”. Quintero también expone Egresados , un conjunto de fotografías manipuladas digitalmente e imprimidas en largas láminas de aluminio. Estas piezas muestran varias tumbas, es decir, a los que “logran salir” de la cárcel.
El artista, quien tiene más de 10 años de experiencia en el tema carcelario, afirma que este trabajo es una reflexión acerca de aquella sociedad que nadie quiere recordar que existe.
Y agrega: “El delito vuelve a las personas que lo cometen, parte de una subsociedad que tiene sus propias reglas. Quiero que la gente se borre la falsa idea de que la cárcel es un centro vacacional; es un sitio donde seguramente habrá dolor, violencia y desprecio”, comentó el artista.
Esta exposición de Quintero se presentará en agosto en la ciudad brasileña de Curitiba como parte de la IV Muestra de Artes Visuales Ventosul, adonde también viajará la artista Karla Solano.
