
A simple vista, los árboles en los dibujos del artista Luis Fernando Quirós parecen iguales; sin embargo, las formas sinuosas y seductoras de sus ramas y sus troncos son muy distintas en cada obra.
Su más reciente exposición es Cuerpo y árbol; se exhibe en el Instito de México y reúne 16 dibujos en los que figuras masculinas se fusionan con hojas, troncos y raíces en una sensual danza.
“El árbol es el centro del paisaje, es el componente de la montaña y representa el ciclo de la vida. Sus hojas están dispuestas a captar la luz, el Sol y el universo, y transportan esa energía por sus ramajes hasta la tierra a través de las raíces”, explicó Quirós, también un reconocido curador de arte.
Además de expresar su admiración por la majestuosidad de la naturaleza, las obras de Quirós proponen una reflexión sobre las relaciones entre el mundo natural y la especie humana.
“Me gusta la idea de representar la naturaleza en su magnificencia y al ser humano diminuto ante su poder. Para mí, la naturaleza es parte del cuerpo divino de Dios, y nosotros gozamos de su amor infinito expresado en árboles, rocas, torrentes, vientos, firmamento y sus criaturas silvestres”, dijo Quirós.
El hecho de “personificar” a los árboles le sugiere al artista el desafío de diferenciarlos entre sí.
“Cada uno se mueve de forma distinta pues el viento los agita de manera diversa. Cada hoja absorbe la luz y la atmósfera de manera muy particular y arroja una sombra que también varía. Con nuestros cuerpos ocurre algo similar: aunque tenemos estructuras fisiológicas iguales, nuestra forma de pensar difiere según la cultura, ideología o la fe”, afirmó el artista.
Quirós aceptó el reto de representar todas las cualidades de la naturaleza sin acudir al color verde pues los 16 dibujos son en blanco y negro pintados con plumilla sobre papel. “El color no es un elemento fundamental en mis cuadros. Para mí, lo determinante es el trazo, la línea negra y la sensualidad representada en la curva”, opinó.
Cuerpo y árbol se exhibe hasta el 30 de octubre en Instituto Cultural de México, ubicado en Los Yoses, San Pedro de Montes de Oca, 250 metros al sur de la Subarú.