Al acompañar a su padre en las plantaciones de piña en el sur de Costa Rica, el artista Roberto Lizano vio las primeras obras de arte indígena que, años después, inspirarían varias de sus obras.
Líneas muy simples, colores ocre y material de la naturaleza acompañan la muestra
Esta exposición se halla en la Galería Nacional, en el Museo de los Niños –San José–, e incluye una colección de diez obras donde el artista representa remembranzas del arte precolombino.
“Desde joven he tenido una gran curiosidad por el arte de nuestros antepasados y trato de representarlo de una manera más contemporánea”, expresó Lizano, quien cuenta con más de 30 años como pintor y como curador.
En la muestra, el artista hizo uso de “grecas”, que en sus palabras son simplificaciones de objetos reales plasmados repetidamente en largas franjas. En este caso, Lizano trabajó con líneas rectas y curvas sobre papel de dibujo y de arroz, reproduciendo motivos presentes en vasijas y guijarros indígenas.
“Le di importancia a figuras de la naturaleza, como ranas, serpientes y monos, que le dan el nombre a la exposición”, explicó.
La naturaleza y los colores ocre y tierra se encuentran en la mayor parte de las obras.
Para lograr el efecto de antigüedad, Lizano se valió de materiales como carbón, arena y goma. Algunas piezas que demuestran su uso son
“Debemos recordar nuestras raíces y una forma contemporánea de hacerlo, es a través del arte”.
La muestra se mantendrá abierta hasta el 30 de junio.