
Desde que el actor Leynar Gómez (oriundo de Puntarenas) se mudó a Bogotá, Colombia, en octubre del 2015 para el rodaje de una serie en el país suramericano, solo ha cosechado éxitos.
Gómez, quien protagonizó junto a Natalia Arias la película Presos de Esteban Ramírez, estaría rodando capítulos de la segunda temporada de la serie Narcos de Netflix , información que aún no ha sido confirmada por el tico.
Sin embargo, de ser así, su participación en la serie sería tan solo la punta del iceberg para el actor de 32 años.
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El jueves anterior estrenó su primera obra como actor invitado en Bogotá; se encuentra preparando una gira por Uruguay y Ecuador con uno de sus monólogos; ha recibido dos ofertas de agencias de mánagers para representarlo en Los Ángeles y participará en una película ecuatoriana que se rodará cerca de agosto.
“Vengo filmando desde el año pasado y entre ese proceso de filmación se me aparecen dos ofertas en Los Ángeles de agencias que me quieren representar con proyectos en Estados Unidos para latinos”, comentó Gómez, quien se encuentra de visita por unos días en Costa Rica y asegura que aún está en el proceso de preparación antes de considerar mudarse a Estados Unidos.
“Es superlindo porque usualmente los actores buscan los mánagers y gracias a Dios, a mí me están aflorando estas oportunidades. Para poder llegar tengo que pulir mi inglés, que es otro proceso para poder ir. Quiero terminar de hacer mi serie, poder anunciarla y ver el resultado. Quiero hacerlo despacito y con buena letra”, comentó.
Además, habló sobre su trabajo como actor invitado en Bogotá en la obra teatral Sala de espera , de la compañía El Clan. El grupo lo dirige el actor Alejandro Aguilar, compañero de elenco en la cinta Presos.
Aguilar, conocido por su participación en Las tetas de mi madre y Rosario Tijeras, invitó a Gómez a formar parte del montaje que pretende hacer una crítica a la sociedad, su indiferencia y un retrato de la vida moderna a partir de seis personajes estereotipados que son víctimas y victimarios.
“El personaje que yo hago es un poco arquetípico, ya que es un boxeador que por la violencia que vive comete un homicidio y lleva una gran carga emocional. No puede enfrentar sus problemas y termina suicidándose”, indicó. “Refleja un poco la situación que vive Colombia y la situación latinoamericana en diferentes momentos”.
Entre mayo y junio, Gómez viajará a Uruguay y Ecuador para presentar su monólogo carcelario llamado ¡Qué varas mae!, el cual ha presentado varias veces en nuestro país, así como también en Chile, Nicaragua y Guatemala.
Cuenta la historia de un privado de libertad que, en su hora para tomar el sol, representa entre 14 y 16 personajes que narran sucesos que se presentan dentro de una cárcel.
“El objetivo de esta gira que estoy organizando es mostrar el trabajo que estoy haciendo en teatro, aprovechar que estoy en Suramérica y seguir generando esta oleada de networking con gente que está haciendo cine y teatro”, afirmó.
En Ecuador, a la vez, mientras no esté actuando preproducirá la obra de teatro El salto, que estrenará en Costa Rica cerca de julio. “Fue escrita por el escritor cubano Jorge Fernández y trata sobre un joven homosexual que se suicida porque la gente lo señalaba”, agregó.
“Hace unos cinco años, Fernández abrió un castin para actores latinoamericanos para interpretar esta obra. Yo participé en ese castin y lo gané. Hace como cuatro años fui a hacer ese trabajo a Ecuador pero no lo he traído a Costa Rica, ahora volveré a retomarlo y remontarlo. Yo estoy casado con el teatro social y traer una obra como esta representa cosas importantes”, dijo.
Otro de sus grandes proyectos será el rodaje de una película en Ecuador, aproximadamente en el mes de agosto. Esta oferta la recibió tras conocer al director ecuatoriano Patricio Montaleza en un festival de cine en Cartagena. La cinta aún no tiene nombre, pero el actor comentó que cuenta la historia de un superhéroe, desde una propuesta más cinematográfica que ‘hollywoodense’.
“Son muchas cosas que están pasando. La experiencia de haber ido a Colombia me ha abierto muchas puertas”, comentó. “Me gustaría que a más actores y más artistas de Costa Rica les pasara. La buena noticia es que a raíz de toda esta vorágine, amigos actores y directores quieren venir a Costa Rica a hacer cosas”.
“Termino este año y después de ahí no tengo seguridad hacia donde voy. Creo que estoy en un buen momento: ahorita estoy en una vitrina. Podría pasar que el próximo año vuelva a Puntarenas y no vuelva a actuar, pero Dios quiera que no sea así”.