La Nación (Argentina), Alexánder Sánchez. 7 junio, 2018
Charlize Theron en la película Tully.
Charlize Theron en la película Tully.

Charlize Theron no le teme a las transformaciones. A fin de cuentas su más memorable interpretación en Monster, que le valió un premio Óscar, le exigió subir de peso para personificar con verosimilitud a la asesina serial Aileen Wuornos.

Sin embargo, cuando abordó el rodaje de Tully, flamante película de Jason Reitman que se estrena este jueves en los cines ticos, la experiencia fue completamente diferente.

Física y psicológicamente, el personaje de la película la sobrepasó.

La actriz sudafricana, de 42 años, habló con Entertainment Tonight sobre lo vivido durante y después de finalizar la filmación, cuando debió bajar los casi 20 kilos que había ganado para el papel de Marlo, una madre de tres hijos atrapada en los retos y angustias de la vida cotidiana.

En la cinta, una contrariada Marlo recibirá los servicios de Tully (Mackenzie Davis), una niñera dispuesta a ayudarla con sus tres niños pequeños.

"Tully es una joven reflexiva y llena de sorpresas, con quien Marlo se mostrará reticente al principio, aunque finalmente ambas crearán un fuerte vínculo", detalla la sinopsis de la película.

Jason Reitman, como director de la cinta, y Diablo Cody, como escritor, completan con Tully el intenso y agridulce recorrido que habían iniciado en sus dos películas anteriores, Juno (2007) y Adultos jóvenes (2011), a través de los miedos y las desilusiones que anidan en esa inquieta y prolongada transición entre la adolescencia y la adultez femenina.

Ahora es la maternidad la que ocupa el epicentro de la trama, concentrando su atención en la perfecta dinámica entre Theron y Davis.

Mackenzie Davis es Tully en la película.
Mackenzie Davis es Tully en la película.

“Abrumada por la llegada del tercer retoño, toda la vida de Marlo se da vuelta cuando conoce a una Tully vibrante y llena de vida. Ella es todo lo que Marlo anhela desesperadamente”, dijo Theron en las notas de producción de la película.

Para Davis, por su parte, Tully es una cinta que atrae por la crudeza y honestidad con que aborda una parte tan normal de la vida. En la cinta no hay poses, ni engaños, ni ganas de asustar a las mujeres de ser mamás.

Solo es un retrato de una madre y lo que puede llegar a sentir. Lo bueno, lo malo y lo caóticamente hermoso.

Para The Hollywood Reporter, de hecho, Tully es "una mirada divertida y penetrante al sacrificio que supone criar hijos. Entretiene al mismo tiempo que permite que sus personajes traten temas serios".

Depresión de peso.

Además de lo exigente del papel, Theron tuvo un problema adicional derivado de su participación en la película. Le llevó nada menos que un año y medio ponerse en forma nuevamente y ese largo período la hizo sucumbir en un estado depresivo.

"Quería sentir lo que sentía esa mujer, para poder ponerme en su mentalidad. Pero fue una gran sorpresa, fui fuertemente golpeada en la cara por la depresión", expresó la intérprete.

Charlize pasó tres meses y medio subiendo de peso antes del rodaje: "Las primeras semanas fueron divertidas porque te sentís como un nene en una tienda de dulces, pero después no fue tan así, terminás de comer y volvés a hacerlo porque se convierte en tu trabajo, recuerdo poner mi alarma en la mitad de la noche para mantener ese peso", reveló la actriz.

(Video) Tully - Tráiler oficial

Asimismo, Theron contó que se sintió "muy preocupada" después del rodaje al notar que no podía perder el peso ganado con celeridad.

"Pensaba que me estaba llevando mucho tiempo, porque en Monster fue distinto. Tu cuerpo es muy diferente a los 27 que a los 42 y mi doctor quiso que me asegurara de eso y que me tranquilizara”, compartió.

Tully es una película que en Costa Rica solo puede ser vista por mayores de 12 años. Se proyectará en todos los cines del país y tiene una calificación de 87% en el sitio Rotten Tomatoes.