De todo ese grupo, la que sin lugar a dudas más comentarios ha suscitado ha sido la estadounidense Lana del Rey. A su más que agraciado físico se une un peculiar timbre, una estética de diva sexi de los años 40 (en línea con su icono, Lana Turner) y un sonido retro, del cual hace gala en el disco Born To Die , que se publicará a finales de enero.
Casi tanta expectación ha despertado la escocesa de orígenes zambios Emeli Sandé, que acompaña a Coldplay en su gira por Reino Unido y Europa. Además, protagoniza, junto al rapero Professor Green, uno de los más recientes éxitos de las listas británicas, Read All About It .
El 14 de febrero, Sandé publicará su debut, Our Version of Events , y los Brit Awards ya la distinguieron con el Premio de la Crítica, que conceden al artista con mayor proyección y que, en anteriores ediciones, recayó en gente como Adele (2008), Florence And The Machine (2009) , Ellie Goulding (2010) y Jessie J (2011) .
Una distinción similar recibe, el cantante Michael Kiwanuka, quien fue considerado el Sonido del 2012 gracias a una encuesta realizada por la BBC de Londres.
Kiwanuka, procedente de Londres y de ascendencia ugandesa, es un cantante de soul con un poso en su voz impropio para un joven de 24 años y unas influencias que abarcan estilos tan diversos como el folk y el grunge de Nirvana. El 27 de marzo publicará su primer disco, Home Again y se espero mucho de su contenido.