Su libro
Eyre relata que la reina Sofía ha tenido que sobrellevar en silencio las infidelidades del rey, con tal de mantener el buen nombre de su familia, de la monarquía y por el bien de sus hijos, sobre todo de su único varón, el príncipe Felipe, quien desea que algún día ocupe el trono y se convierta en el rey de España.
Algunos de los nombres que la periodista menciona como supuestas amantes del rey español son la princesa Corina Sayn-Wittgenstein, María Gabriela de Saboya, la condesa Olginha Nicolis de Robilant y hasta la propia cantante y actriz Sara Montiel.
Incluso, ella asegura que, a partir de la primer infidelidad de Juan Carlos, en 1976, la reina solicitó al personal del Palacio acondicionar una habitación para que pudiera instalarse aparte.
Según asegura Eyre, a partir de entonces, las cosas no han cambiado, por lo que ambos reyes duermen en pisos separados en la residencia oficial de la monarquía.