Lysalex Hernández A.. 25 agosto

Mucho se ha dicho sobre Pablo Escobar, por lo que cualquiera creería que no existe novedad alguna en las nuevas producciones audiovisuales que buscan retratar la imagen más fiel del narcotraficante. Sin embargo, el director español Fernando León de Aranoa se planteó el reto de no solo mostrar a Escobar, sino también a la sociedad colombiana que, en algún momento, lo defendió y apoyo su opulento y cruel estilo de vida.

La película Escobar: la traición, que se proyecta desde esta semana en las principales salas de Cinemark, Cinépolis y NOVA Cinemas, está basada en el libro de memorias de la periodista colombiana Virginia Vallejo, Amando a Pablo, odiando a Escobar, y narra la relación amorosa de Vallejo con el jefe del Cartel de Medellín entre 1983 y 1987, así como los vínculos de su amante con la clase política de su país –que incluye a los presidentes Alfonso López Michelsen, Ernesto Samper Pizano y Álvaro Uribe Vélez-, además de dictaduras y gobiernos caribeños, y con los grupos paramilitares y rebeldes de Colombia.

El filme cuenta con las actuaciones de Javier Bardem, en el papel del narcotraficante, Penélope Cruz, quien interpreta a Vallejo, y Peter Sarsgaard como Neymar, todo bajo la dirección de Aranoa. Durante los 123 minutos de duración, este drama muestra el reinado de terror de Escobar que terminó por destrozar a un país entero, al mismo tiempo que intentaba mantener a flote su relación con la reportera más popular de esos años.

“Creo que si hay algo muy diferente en esta historia y es que está basada en el libro de Vallejo. La voz femenina, en este mundo tan masculino, y que se ha contado tantas veces desde allí, el narcotráfico, me parece muy interesante que lo contara una mujer. Además, ella fue un personaje muy fuerte en su país en esos años, muy crítica, en algunos casos, y ella tenía una voz en esa sociedad y tenía mucha intimidad con Pablo”, explicó el director en una entrevista con Marca.

El cineasta agregó, además, que tener esta visión les permitía no solo retratar al Pablo que ya todos conocen, sino que también iba a permitir que el público pudiera conocer más lo que escondía la cabeza del narcotraficante, a su forma de actuar y su mente criminal. A esto se suma el hecho de que, gracias a los relatos de la periodista, se pudo mostrar lo que sucedía en la sociedad colombiana durante la década de los años ochentas, y de cómo los carteles la transformaron por completo.

Con él coincide Bardem, quien asegura que esta no es la típica historia que ya se conoce del narcotraficante, sino que busca ir má allá al explorar esa intimidad que muy pocos conocen y que tanto influyó en el desenlace del colombiano. Para el actor, la vida de Escobar se ha presentado desde una perspectiva mucho más glamurosa de lo que en realidad era, lo que genera una cierta admiración que no debería de existir, pues se trataba de un hombre que no temía matar para cumplir sus objetivos.

“Hay una fascinación en un actor por hacer un personaje así, como Pablo Escobar, porque no es un secreto que a todos nos fascina el lado oscuro de los personas para luego reconocernos en eso y poder, desde las mentes bien pensantes, rechazarlo. El arte tiene una obligación de poner una luz sobre eso, de ir un poco más allá para que nos reconozcamos y saquemos la conclusión de hasta dónde sí y hasta dónde no lo podemos entender”, comentó Bardem en una entrevista con e.cartelera.es

Por su parte, Penélope Cruz considera que esta película se aleja por completo de la imagen de opulencia que siempre ha rodeado la historia de Pablo Escobar, esto para darle paso a una realidad que, según sus propias palabras, lo retrata como un “monstruo” que fue capaz de causar daño a miles de personas y que una sociedad fuera seducida por el mal.

“Para mí era muy importante, al aceptar este proyecto, que este tema se tratara con muchísima seriedad y reflejara realmente el dolor que una persona así ha creado. ¿Qué atractivo hay ahí? En realidad, solo el atractivo del mal, pero como ella misma lo dice (Virginia Vallejo), ella se quema y nunca pudo salir de allí. Esa es una realidad y la violencia hasta duele verla en la película”, aseguró la actriz en una entrevista con Europa Press.

La película Escobar: la traición recibió dos nominaciones a los Premios Goya 2018, en las categorías de mejor actor protagonista (Javier Bardem) y mejor actriz protagonista (Penélope Cruz), y aunque no se llevó los galardones, sí recibió muy buenas críticas por la dirección y guion de León de Aranoa, además de las interpretaciones hechas de Pablo Escobar y Virginia Vallejo.