El churchill de Puntarenas ya no es el mismo. Desde hace varios años, el supergranizado más famoso del país se acicaló de frutas para que las leches, el hielo y el sirope no quedaran huérfanos, en la helada y tentadora copa.
El llamado megachurchill, que ofrece en el Paseo de los Turistas la Casa del Helado y otros quioscos como Río de Janeiro, es proclamado el rey por los lugareños y visitantes. Esta copa seduce a quien lo prueba, con trocitos de fruta picada en el fondo, hielo raspado en el medio, helado, dos leches, más una corona de frutas.
Manzana, melocotón, uva, fresa y papaya le dan al megachurchill un toque excepcional, que de hecho disminuye un poco la sensación de dulzor, esa que muchas veces tiende a empalagar al comensal.
“Este churchill es muy pedido, de verdad que a la gente le gusta. Acá lo preparamos con frutas frescas; de hecho las partimos en el mismo momento en que el cliente nos pide el churchill”, dijo Johan Rodríguez, de la Casa del Helado.
Un megachurchill le cuesta unos ¢2900 en la Casa del Helado, y su precio en otros establecimientos puede variar entre los ¢2.700 y ¢3.000.
Una variación es el que ofrece el restaurante La Macarena, pues allí se venden churchill, pero con la fruta servida en una tacita aparte. Estos se llama superchurchill, y vale ¢2.700.
Para todo gusto. Para quienes no les importan las dietas, los diferentes quioscos ubicados en el Paseo de los Turistas le ofrecen el superchurchill Coloso (24 onzas), que es servido en un jarro plástico mucha más grande que la copa original. Todo por ¢3.200.
Otra particularidad de La Macarena es que allí se ofrece leche condensada y chocolate líquido sin limite, pues se sirve en un dispensador y no en latita, como es lo usual. Si se le acaba la leche, simplemente pida y échele hasta la saciedad.
Pero en La Macarena también hay churchills para los que desean conservar la línea y no tener demasiados remordimientos; a solo ¢2.200, puede pedirlos con leches y helados light, según promete la administración.
Pero si va por el sabor original, en los diferentes quioscos, los churchills clásicos, con una o dos leches, con helado o sin helado, rondan precios que van desde los ¢2.200 a los ¢2.700
Por último, y para que pruebe algo diferentes y exótico, en La Macarena puede comer los famosos granizados con piña o miel de tamarindo, a solo ¢1.500.