Como ya se está haciendo costumbre, el príncipe Enrique de Gran Bretaña fue fotografiado de nuevo haciendo algo muy embarazoso.
El sitio web de farándula, TMZ.com , publicó dos fotografías del inquieto miembro de la realeza jugueteando desnudo con una mujer no identificada, en una suite vip, en Las Vegas.
En una de las fotos, el príncipe Enrique, tercero en el orden de sucesión del trono de Inglaterra, aparece sin nada de ropa y tapándose los genitales con las manos. En ese encuadre, él aparece frente a una persona igualmente desvestida.
En otra foto, aparece de espaldas abrazando a una persona también desnuda, que tampoco ha sido identificada.
Según
Ayer, la secretaría del príncipe, Clarence House, reconoció la autenticidad de las fotos.
“En este momento, no tenemos comentarios qué hacer, pero quizás podríamos hacerlo más tarde”, declaró un portavoz de la Casa Real.
Las imágenes borrosas y de baja resolución parecen haber sido tomadas dentro de la
Este escándalo se produce en momentos en que el joven, de 27 años, con fama de ser el más rebelde de la familia real, trataba de corregir su imagen de
Desde el 2005, el príncipe ingresó a la Real Academia Militar de Sandhurst, y con los años se ha convertido en todo un piloto de la milicia británica. De hecho, a comienzos de año, y como copiloto de un helicóptero militar Apache, hizo una gira por el Caribe en representación de su abuela Isabel II, la reina de Inglaterra.
Además, la Casa Real, con el objetivo de limpiar su imagen, ha incorporado al segundo hijo del príncipe Carlos y la fallecida Diana de Gales, a varias actividades benéficas y humanitarias.
En otro sonado episodio, Enrique fue fotografiado luciendo un uniforme nazi para una fiesta de disfraces, y en otra escena fotografiada se le ve sosteniendo con las manos los pechos de una presentadora de televisión.
Además, en un video se le escuchó haciendo comentarios racistas mientras bromeaba con un cadete de la armada de Pakistán.
“Nuestro pequeño amigo Paki” y “cabeza de trapo”, fueron las palabras que encendieron la mecha en esa ocasión.
Además, por si fuera poco, en el 2011 se difundieron unas fotos de él tirándose vestido en la piscina de una discoteca en Croacia.
Pero sus malos comportamientos se remontan a su adolescencia, cuando fue encontrado fumando marihuana a los 17 años y bebiendo con sus amigos. Desde entonces, es presa fácil de los hambrientos paparazis y de los tabloides británicos, que lo han calificado como “el niño salvaje” o “Enrique, el sucio”.
Ante la pregunta: “¿Hizo algo malo el príncipe Enrique?”, realizada ayer en las calles de Berlín, las respuestas son reveladoras.
“No, de hecho estaría orgulloso de él si fuera mi hijo”, expresó Jim Conlon, obrero de 60 años que según la agencia AP se sintió hasta ofendido con la pregunta.
La opinión de Conlon fue típica de un país donde miles de calles y bares llevan el nombre de la familia real. Encuestas publicadas a principios de este año mostraron que el apoyo a la monarquía está en su mejor momento, quizás animado por las celebraciones del Jubileo de Diamante de la reina Isabel II, por sus 60 años en el trono.
La enfermera Shirley Ashard, sumamente despreocupada, hasta se rió de la aventura de Enrique. “Tengo hijos. Ellos hacen cosas como esa. Es un muchacho, por amor de Dios”, dijo la mujer de 59 años de edad.
Por su parte, Ingrid Seward, editora en jefe de la revista
“Claro que es una estupidez, pero eso no hará que deje de gustarle a la gente. En todo caso, pasará lo contrario”, dijo Seward.
“Demuestra que es un tipo que se mete en problemas y es el tipo de persona que encanta a la gente. Solo podría pasarle a Enrique, pero por eso lo adoramos”, agregó la editora de
Eso sí, Seward finalizó diciendo que, posiblemente, Enrique reciba un sermón del príncipe Carlos. Pero nada más.
Ese cuestionamiento hacia las fotografías explicaría por qué los tabloides británicos, siempre hambrientos de un escándalo y normalmente con clientes ávidos de fotos comprometedoras, se mantuvieron al margen de las imágenes.
Ashard, la misma enfermera que con una risa celebró la travesura de Enrique, agregó que el único enojo que podría albergar sería contra el fotógrafo.
“Eso está fuera de lugar: ¿Cómo te sentirías si alguien te toma fotos desnudo en tu cuarto de hotel?”, dijo Ashard.