“Es el mejor día de mi vida”, explicó Lou Ravelli, quien cumplirá 14 años , su madre le ha regalado “lo que soñó desde siempre": asistir a un estreno de una película de Harry Potter.
“Soy fan desde muy pequeña”, agregó este adolescente, cubierta con una capa de mago y con su varita en la mano.
La familia tomó el avión en Rodez, en el sur de Francia, y acampa desde el miércoles en Trafalgar Square, la monumental plaza del centro de Londres por la que deben desfilar esta tarde las estrellas de ‘Harry Potter y las reliquias de la muerta. 2a parte’, octava y última película de la franquicia basada en la saga escrita por la británica J.K. Rowling.
Son miles de aficionados, amasados detrás de las vallas de seguridad que rodean la alfombra roja por la que deben desfilar entre otros Daniel Radcliffe (Harry Potter), Emma Watson (Hermione Granger) y Rupert Grint (Ron Weasley), los tres jóvenes protagonistas.
Algunos admiradores están desde hace varios días, pese a las fuertes lluvias y las frescas temperaturas reinantes. En medio de las bolsas de patatas fritas o caramelos tratan de dormir un poco bajo las mantas, los impermeables y los grandes paraguas.
“Es realmente importante para mí. Es el final de mi infancia”, explica la saudí Rowidah Alnajar, de 20 años, que lleva grabada en la frente la famosa cicatriz de Harry Potter en forma de rayo.
El duelo será duro para cientos de millones de pottermaniacos en todo el mundo que ven cerrarse una era iniciada en 1997 con la publicación del primer libro, ‘Harry Potter y la piedra filosofal’.