Melvin Molina. 10 diciembre, 2014

Michael Keaton en "Birdman"

1988

Película: Beetlejuice Personaje: Beetlejuice Director: Tim Burton

1989

Película: Batman Personaje: Bruce Wayne / Batman Director: Tim Burton

1990

Película: Pacific Heights (De repente, un extraño) Personaje: Carter Hayes Director: John Schlesinger

1997

Película: Jackie Brown Personaje: Ray Nicolette Director: Quentin Tarantino (su tercera película)

Las alas de Michael Keaton se vuelven a abrir. El actor de 63 años voló de las cenizas hasta el pedestal que le corresponde por derecho propio en Hollywood: el de los grandes intérpretes.

Este renacimiento le llegó de la mano del filme Birdman , que se estrenó en octubre en los Estados Unidos y llegará a Costa Rica en el 2015.

Su actuación es la mejor de su carrera, aseguran algunos críticos. Además, sin duda, muchos le pronostican una nominación a los premios Óscar.

El largometraje es dirigido por el mexicano de Alejandro González Iñárritu ( Babel).

En este trabajo, se puede decir que Keaton actúa como él mismo en alguna medida. En el filme, interpreta a Riggan Thomson, un actor mayor, quien tuvo al mundo a sus pies cuando personificó al superhéroe Birdman.

Uno solo: Michael Keaton, Riggan Thomson y Birdman.
Uno solo: Michael Keaton, Riggan Thomson y Birdman.

Casi en el olvido y con la sombra de este personaje siguiéndolo de por vida, Riggan captura nuevamente la atención pública al montar una obra de teatro en Broadway.

El trabajo de Iñárritu, con un modesto presupuesto de $20 millones, es una crítica a Hollywood en su culto a los éxitos de taquilla y los grandes estudios cinematográficos obsesionados con las franquicias de superhéroes.

El director mexicano negó que escribió el papel específicamente para el actor estadounidense; sin embargo, resulta muy fácil hacer un paralelismo entre la vida de Keaton, quien interpretó el primer Batman del cine en 1989, con Riggan y su personaje Birdman.

“¿Cómo puede ser? (pensar que escribieron el personaje para él). En primer lugar, habría que suponer que iba a decir que sí”, aseguró Keaton a Entertainment Weekly .

Arrasador. El regreso de Keaton hasta esa posición de privilegio frente a la pantalla se logró con una interpretación que convence por completo.

González Iñárritu aseguró que consiguió hacer la película gracias a su capacidad brutal como actor y la gran confianza que tiene.

“Muy pocos actores, y he trabajado con buenos, podrían hacer transiciones tan invisibles entre los chistoso, lo raro, lo trágico, lo tonto, lo superficial, lo absolutamente profundo y lo rompecorazones como él”, afirmó el cineasta durante el Festival de Cine de Morelia, en México.

Para Tim Burton, quien fue su director en aquella entrega de Batman, hay un secreto en el trabajo del actor: sus ojos. A su juicio, la mirada penetrante lo hizo perfecto para el rol de superhéroe.

En la película de Iñarritu, el reto del histrión fue mayor pues, en realidad, hace cuatro personajes: Riggan, Birdman y los dos protagonistas de De qué hablamos cuando hablamos de amor . Con esta obra de Raymond Carver, Riggan espera regresar a la actuación y fama.

Igualmente desafiante para Keaton y el resto del elenco (Edward Norton, Naomi Watts, Emma Stone, Andrea Riseborough y Zach Galifianakis) fue la fórmula que eligieron para contar esta historia.

González Iñárritu y Emmanuel Lubezki (director de fotografía) planificaron filmar tomas muy extensas sin interrupción; algunas alcanzaron los 10 minutos, toda una eternidad en la industria cinematográfica.

El esfuerzo dio frutos. Keaton le dijo a la revista Variety que normalmente no le gusta hablar de su trabajo, pero que Birdman lo hizo cambiar un poco ese pensamiento.

“Me gusta tanto esta película. Cuando la veo estoy pensando: ‘Dios, me encanta’. Y entonces me doy cuenta: ¡Espera un minuto, estoy en ella”, aseguró el protagonista de a la publicación.

Reconocimiento. Birdman o La impredecible virtud de la ignorancia (nombre completo del filme) debutó en la Muestra Internacional de Cine de Venecia, en agosto.

De inmediato, el largometraje tuvo química con los críticos y público.

En este rincón de Europa surgieron los primeros pronósticos de la eventual nominación a una estatuilla del Óscar.

Posteriormente, una ola de éxitos y buenos comentarios llegaron. En el Festival de Cine de Chicago, Keaton obtuvo el premio Fundador, máximo reconocimiento que recibe un actor en esta competencia.

De hecho, Birdman , fue la mejor película en los premios Gotham al cine independiente y Keaton fue reconocido como el mejor actor. CNN aseguró que esta premiación, que se realizó en Nueva York, marcan el comienzo de la ruta del Óscar.

La crítica se muestra halagadora con el trabajo del actor y con el filme.

El diario Los Angeles Times aseguró: “Es una de esas actuaciones tan intensamente veraz que es difícil imaginar que Keaton vuelva a estar mejor”.

Retiro y regreso. El protagonista de Beetlejuice (1988) estuvo prácticamente oculto en la última década.

Tanto así que en el 2008, el actual presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, le preguntó en un encuentro que por qué había desaparecido.

El artista reconoce que antes le decía no a muchos proyectos. Él seleccionaba bien en los que quería actuar.

Durante la última década fue relegado a papeles secundarios, en películas como Robocop, o Need for Speed , ambas estrenadas este 2014.

También participó en cintas independientes y series como The Company (TNT, 2007); este trabajo lo llevó a ganar un Globo de Oro.

Entonces, ¿qué cambió? Según Keaton, él sintió que volvió a disfrutar actuar de nuevo.

No es que odiara la actuación, sino que luego de criar a su hijo y sentir que tenía su mundo más estable, pensó que era el momento justo.

Tan a gusto está que ya es parte del filme Spotlight , en el que interpretará a Wálter Robinson, periodista del Boston Globe y ganador del premio Pulitzer por reportajes en los cuales desnudó abusos sexuales de parte de algunos sacerdotes.

Una última comparación inevitable. Al igual que John Travolta revivió del olvido de Hollywood gracias a Quentin Tarantino y su atrevida Pulp Fiction (1994), Keaton se eleva una vez más, hasta un firmamento del que nunca debió dejar de brillar, gracias a Birdman y un director que le dio alas.