Mañana se estrena en las salas de cine del país, la que para muchos expertos es la mejor película del Viejo Oeste desde
A eso se debe agregar el antecedente, nada despreciable, de $100 millones en recaudación, durante su estreno, en diciembre, en los Estados Unidos.
El filme representa una conmovedora y muy bien lograda adaptación de la clásica novela de Charles Portis, que en 1968 se convirtió en una lectura prácticamente obligada para los estadounidenses.
Según las notas de producción, el filme está ambientado en 1870, con el indomable oeste norteamericano, justo después de la Guerra Civil como el escenario majestuoso de una esta historia.
Todo arranca con la narración de Mattie Ross, que a sus 14 años de edad viaja con muchas agallas al
Es así como surge la primera atracción que ofrece
Decidida a capturarlo y a verlo morir en la horca sin compasión alguna, ella consigue la ayuda de Rooster Cogburn, un hombre que da miedo, pues es el alguacil federal más despiadado del pueblo, un alcohólico que dispara a la menor provocación, quien, a regañadientes, acepta ir tras Chaney.
Pero a Chaney también lo persigue el policía tejano LaBoeuf, quien aspira a capturar al asesino y llevarlo de regreso a Texas, con el fin de cobrar una recompensa.
Ese triángulo de venganza en contra de Chaney provoca que Ross, Cogburn y LaBoeuf se enfrenten durante la persecución, explican las notas de producción.
“Sumamente obstinados y tercos, todos guiados por su propio inflexible código moral, el grupo cabalga hacia un impredecible final, mientras viven una aventura legendaria, cargada de malicia, valentía y desilusión, perseverancia y cariño genuino, al mejor estilo dramático”, describe la sinopsis.
El reparto que acompaña a la adolescente Steinfeld es sencillamente de lujo, pues basta con repasar los nombres: Jeff Bridges y Matt Damon –ambos ganadores de un Óscar–, junto a Josh Brolin y Barry Pepper.
Ellos forman parte del amplio elenco dirigido por los reconocidos hermanos Ethan y Joel Coen, quienes agregaron a la obra de Portis una dosis de lo que saben hacer muy bien: mezclar los momentos cómicos en medio del drama.
El humanismo crudo, la fina ironía y el humor negro brotan en el filme, que según los críticos, resultó en el relato más literario, emotivo, realista y directo que hasta ahora dirigieron en la gran pantalla, a pesar de que
Los hermanos Coen tuvieron que enfrentar el riesgo de que su filme se considerara un
“Éramos conscientes de que se había hecho una película antes y la habíamos visto en su momento, pero eso fue hace mucho tiempo y teníamos un recuerdo muy vago del filme”, expresó Joel, el día del estreno en los Estados Unidos.
Su hermano aseguró a los medios estadounidenses que el recuerdo del filme de hace 40 años “era suficiente para saber que era diferente a lo que estábamos haciendo. Nos preguntaban si era intimidante que ya hubiera una película, pero, honestamente, no pensamos en eso, ya que nos inspiramos más en la novela”, recalcó, en un esfuerzo por desmarcarse de lo realizado por Henry Hathaway, el director a cargo del clásico de 1969.
Y en caso de que la calidad del elenco y los directores, además de la sugerente y muy interesante trama no lo convence aún, quizá sí lo haga lo sobresaliente de la ambientación, el diseño y el vestuario utilizado para las grabaciones.
El equipo de producción investigó en detalle cuáles áreas servían para recrear la época, por lo que la mayoría de los exteriores se rodaron en Nuevo México y los interiores en el pequeño pueblo de Granger, en Austin, Texas.
La utilería se encargó de dotar a los forasteros con pistolas que se utilizaban a finales del siglo XIX, como el caso de dos Dagoon de1847, que son vestigios de la Guerra Civil y otras armas extravagantes que se diseñaron especialmente para recrear el verdadero Viejo Oeste.