Rebeldía y caos... el Día de Pascua está en peligro porque a un precoz conejo se le ocurrió fugarse. E.B., el roedor elegido para continuar la tradición, quiere tocar batería y no esconder coloridos huevitos.
Mañana viernes se estrenará
La historia de la película se ubica en la isla de Rapa Nui, también conocida como Isla de Pascua, donde se encuentra la más maravillosa fábrica de caramelos del mundo.
“Durante 365 días al año, el Conejo de Pascua reina sobre un equipo de conejos y polluelos dedicados a llenar de caramelos las cestas que se entregarán por todo el mundo el Domingo de Pascua”, dicen las notas de producción del filme.
Sin embargo, el día antes de que E.B. sea nombrado como el sucesor de su padre, el precoz conejo se escapa de casa y se enrumba a Hollywood. En la ciudad de las luces y los famosos, E.B. quiere convertirse en el baterista de una banda.
“En la víspera del día en que su padre le entregará el poder, E.B. tiene alrededor de 17 años' Sabe que seguir la tradición familiar no es lo que quiere, pero cuando trata de decírselo a su padre, él no lo escucha. Entonces E.B. decide irse”, explica Chris Meledandri, productor del filme.
En su travesía no tardará mucho en conocer a Fred O’Hare, (el actor James Marsden), quien por poco atropella y mata a E.B. Tras su peligroso encuentro, Fred, luego de escucharlo hablar, adoptará al tremendo conejo.
A Fred nada parece satisfacerle; acaba de ser despedido de su trabajo y grita por un cambio de vida. E.B. parece ser la respuesta a sus problemas; el orejudo personaje trae acción a su vida.
Pero un momento, ¡en la Isla del Pascua hay revolución! Tras la ausencia de E.B., hay quienes quieren sacar provecho. Acá es donde se asoma el villano: un pollo llamado Carlos, que peleará para sacar del trono al Conejo de Pascua y adueñarse del poder para siempre.
“Firme, rudo y demasiado grande para ser un pollito, Carlos es la mano derecha del Conejo de Pascua. Pero está cansado de ser el segundón, está frustrado por el poder. Después de todo, la Pascua es sobre huevos, así que, ¿por qué no son los pollitos los que mandan?”, agregó Meledandri.
Como era de esperarse, E.B. y Fred tendrán que revisar sus prioridades y sacar pecho, pues se convertirán en la única esperanza de la Isla de Pascua. De ambos dependerá la sonrisa de muchos niños y el futuro de la tradición.
De esta manera, una tremenda lucha se librará en la Isla de Pascua, en la que pollitos, conejos y el propio Fred, serán los grandes protagonistas.
Según los productores del filme, aunque podría pensarse que
“Nunca hago películas para niños. Las hago para mí. Para que funcionen, su sensibilidad y tono tienen que ser igual a la de cualquier comedia para cualquier tipo de espectadores. El sentido del humor tiene que ser más sofisticado que el de la mayoría de las cintas infantiles”, explicó Hill, en las notas de producción del filme.
Pero aún hay más, pues en total el filme lleva $83 millones recaudados en todo el mundo, lo que la ubica como una de las cintas con mejor arranque del año. Su proyección económica va en aumento, pues la cinta apenas arranca su paseo internacional.
Sin embargo, las críticas hacia el filme no han sido nada buenas,
“Se puede perdonar una historia sin sentido si hubiera algo divertido, pero aparte de lo lindo que son los personajes no hay mucho más”, escribió el crítico Kyle Smith, del
El especialista Mick LaSalle, del
Una de las críticas más condescendientes hasta ahora, al menos para utilizarla como recomendación familiar, fue la de la
“Esta fábula de conejitos es tierna y divertida. Una cinta para niños que trasciende la barrera de las edades”, dijo Colin Covert.
A pesar de las críticas, un gran aporte que hace
A la mitología del Conejo de Pascua se le agrega toda una organización orientada a regalar sonrisas: cascadas de caramelos, personajes adorables y grandes almacenes de chicles matizan la orejuda y colorida tradición.