Alexánder Sánchez. 9 marzo
Javier Bardem tiene el actor con más premios Goya de la historia, además posee un Óscar, un Globo de Oro, un SAG y la Palma de Plata de Cannes. AP
Javier Bardem tiene el actor con más premios Goya de la historia, además posee un Óscar, un Globo de Oro, un SAG y la Palma de Plata de Cannes. AP

En el 2020 el rostro de Javier Bardem –misteriosamente parco y singularmente seductor– subirá por primera vez al espacio exterior, donde lucirá radiante en lo alto de las estrellas.

Sí, es cierto, Bardem ya había conquistado antes el firmamento hollywoodense, pero esto se trata de otra cosa.

El francés Denis Villeneuve lo sacará de este planeta en Dune– esperado filme que se estrenará el próximo año–, seguramente pensando en que Bardem nunca fue del todo ‘terrícola’: su trabajo y sus icónicos personajes lo delatan como un actor de otra galaxia, o al menos de una raza especial de intérpretes.

Es que sí. Estamos hablando del ‘tío’ más cabreado del cine español. Una leyenda que desde muy joven rompió esquemas en el cine ibérico, barrió en popularidad a pesos pesados de su país y llegó a la meca del cine para ser parte de su privilegiada élite.

Y así el 1.° de marzo, sin bajarse de la nube a la que una vez se subió, Bardem cumplió 50 años. Llegó al “medio siglo” de vida como el actor con más premios Goya de la historia, además de poseer un Óscar, un Globo de Oro, un SAG y la Palma de Plata en Cannes en su brillante palmarés.

Llega, además, sin perderse de vista para nadie. Siempre está activo, siempre está presente. En la recién pasada ceremonia de los premios Óscar, incluso, desfiló en la alfombra roja y entre el grupo de luminarias que seleccionó la Academia para presentar el ‘show’ destacó su figura.

Aquella noche Bardem abrazó a Alfonso Cuarón con fuerza y le entregó la estatuilla a mejor película extranjera. Un apretón iberoamericano de lujo, porque sin importar nacionalidades y fronteras, solo un astro pudo pasar la gloria a otro astro.

Javier Bardem en la cinta 'No Country for Old Men' (2007), papel por el que ganó el Óscar. Archivo
Javier Bardem en la cinta 'No Country for Old Men' (2007), papel por el que ganó el Óscar. Archivo

Ojo lo que dijo aquella noche, en español por cierto, porque bien aplica para su ilustrar un poco de su desafiante carrera: “No hay muros que frenen el ingenio y el talento. En cada región de cada país, de cada continente, hay historias que conmueven. Por eso celebramos la cultura, la excelencia y el idioma de diferentes países".

Y por eso mismo el mundo entero celebra a Bardem, el hijo predilecto de España con estirpe y vena de actor. Desde que nació, en 1969 en la Gran Canaria, en su destino estaba escrito que no solo seguiría la tradición cinéfila de su familia, sino también lo que muchos hubieran considerado impensable: cineastas como Pedro Almodóvar, los hermanos Coen, Woody Allen, Alejandro González Iñárritu, Terrence Malick y Darren Aranosky se iban a pelear por trabajar con él.

Ni el propio Fernando Rey, ni Antonio Banderas, iban a ser tanto por España como este prometedor muchacho, que tuvo su debut en la pantalla a los 4 años de edad, en una serie para televisión llamada El pícaro.

Fue un estreno prematuro, sin duda, que tiene su explicación en que el cine siempre fue un segundo idioma para su familia. Sus abuelos Rafael Bardem y Matilde Muñoz, su madre Pilar y su hermano Carlos, fueron actores. Además su tío, Juan Antonio Bardem, fue un prolífico cineasta, que incluso dirigió La Venganza (1958), la primera película española que fue nominada a un Óscar como mejor filme extranjero.

Así que la sangre la tenía, era obvio, por lo que solo era cuestión de tiempo para que sacara su garra.

“Bardem es sin duda un enorme talento. Después de Fernando Rey y Antonio Banderas llegó él como todo un referente del cine español”, comentó Erick Fallas, crítico de cine Canal 13.

“Pero bueno, ya sabemos que Banderas es un actor impulsado por el boom Almodóvar. Más que todo. Sin embargo, Bardem es un hombre que se abre las puertas solo. Por ejemplo, en cintas como Mar adentro (2004) y Antes de que anochezca (2000) , que no tuvieron mucho éxito comercial, este hombre hace un papel extraordinario y comienza a hacerse notar en otras latitudes”, agregó el experto.

El 24 de febrero Javier Bardem participó en la gala de los premios Óscar. Entregó la estatuilla a mejor película extranjera. AP
El 24 de febrero Javier Bardem participó en la gala de los premios Óscar. Entregó la estatuilla a mejor película extranjera. AP

De hecho, luego de la cinta española Mar adentro pasaron apenas tres años para que Bardem tocara la cumbre hollywoodense. Los hermanos Coen atisbaron a la joya española y le dieron un papel clave en No Country for Old Men (2007).

¿El resultado? pues nada más y nada menos que un Óscar a mejor actor de reparto.

“Bardem está estupendo en su rol (de No Country for Old Men), un monstruo que será recordado durante años; detrás de sus ojos se oculta el mal, revestido con un perverso sentido del humor”, publicó en esa época Peter Travers, crítico de la revista estadounidense Rolling Stone.

Cabe destacar que en el 2000, con la cinta Antes que anochezca, Bardem ya había sido nominado a la estatuilla dorada, por lo que abrazar el premio mayor por su impactante papel de un asesino a sueldo, fue solo la confirmación de su valía.

Pero los avisos de que este Bardem venía en grande fueron muchos más. Desde su debut formal en la pantalla grande con Bigas Luna y su película Las edades de Lulú (1990), podía notarse al diamante en bruto.

Además, luego de cintas como Amo tu cama (1991) y Tacones lejanos (1991), esta última del mismísimo Almodóvar, Luna le volvió a dar la oportunidad de brillar en otra comedia erótica. Se trató de Jamón, Jamón (1992), en la que de paso iba a entrar en contacto con el amor de su vida: Penélope Cruz.

“Fue una experiencia muy rica. Siempre digo que si en las primeras películas caes en manos erróneas pueden degollarte, porque vas con mucha ilusión, y si usan mal esas energía puedes odiar tu trabajo. Pero Bigas nos ayudó mucho a Jordi Mollá, a Penélope y a mí”, dijo Bardem en el 2008, al informativo español 20 minutos.

Tanto confió Luna en el potencial de Bardem, que lo volvió a alienar para su película Huevos de oro (1993), impulsando aún más su naciente carrera.

Javier Bardem en la película que lo lanzó al estrellato, 'Jamón, jamón' (1992), de Bigas Luna. Archivo
Javier Bardem en la película que lo lanzó al estrellato, 'Jamón, jamón' (1992), de Bigas Luna. Archivo
Trabajo, amor y talento.

No es noticia que, desde el 2010, Bardem y Penélope Cruz son esposos y que juntos han procreado dos hijos: Leo y Luna.

Pero lo más relevante de esta relación son las siete películas que han hecho juntos este par de inseparables talentos, convirtiendo a Cruz en la espectadora más cercana, íntima y visceral de su carrera.

Es claro que nadie sabe más sobre Bardem que Penélope y, aunque de sus intimidades como pareja se sabe poco o nada, cuando caminan juntos por la alfombra roja se sienten cómplices absolutos de sus vidas: tanto en lo personal como en laboral.

Es difícil imaginar sus carreras, si no es tomados de la mano.

Luego de Jamón, jamón (1992), hicieron juntos Carne trémula (1997), con Almodóvar, y Vicky Cristina Barcelona (2008), con Woody Allen. Se juntaron también para The Counselor (2013), de Ridley Scott, y más recientemente para Loving Pablo (2017) y Todos lo saben (2018), de Asghar Farhadi.

Fue precisamente por Todos lo saben que, en conferencia de prensa, un periodista chileno se atrevió a hacerle a Bardem una singular pregunta: “¿Cómo se siente ser el único hombre del mundo que disfruta trabajar con su mujer?”.

Bardem, irritado, se limitó a contestar: “Tu pregunta es de un mal gusto tremendo”, mientras que Farhadi salió al rescate de la situación diciendo que Bardem y Cruz “son un ejemplo de una pareja enamorada que puede, de manera sana y bella, separar trabajo y vida personal”.

Los esposos Javier Bardem y Penélope Cruz en el Festival de Cannes. AFP
Los esposos Javier Bardem y Penélope Cruz en el Festival de Cannes. AFP

Pero más allá de lo anecdótico de este pasaje y de una vida entera compartida con Cruz, lo que salta a la vista es el manejo que tiene Bardem de su espacio privado y como esto incide en el éxito de su carrera.

“El manejo de su vida personal es simplemente extraordinario. Impecable”, comentó Fallas, haciendo hincapié en el equilibrio que tiene el actor en todos los ámbitos de su existencia.

“Por eso mismo motivo y por su innegable talento, es que a Bardem le deben llover las ofertas a granel, pudiendo escoger los papeles que le da la gana. A su edad, relativamente corta, se da el taco de escoger entre papeles complejos, muy complejos, y hasta algunos divertidos", agregó el crítico.

Como papeles divertidos, seguramente, se refiere Fallas a su trabajo como villano en La venganza de Salazar (2016), hasta en sus participaciones en cintas como Skyfall, de la serie de James Bond, o The Gunman, con Sean Penn al lado.

Como papeles más complejos se referirá Fallas al que hizo en Biutiful (2010), donde al mando de Alejandro González Iñárritu hizo las veces de un hombre moribundo, enfermo de cáncer. Fue un papelazo, que nuevamente lo llevó a ser nominado por la Academia en la rama de mejor actor.

Películas como Alacrán enamorado (2013), Come, reza, ama (2010), El amor en los tiempos del cólera (2007) o Mother! (2017), hablan también de la versatilidad natural del actor. Una característica que, sin duda, le ha deparado y le seguirá deparando papeles en la meca del cine.

“Él tiene una presencia escénica y dramática increíble. Ya sea como villano, héroe, personaje secundario o protagonista. Él siempre le da una cuota de peso muy grande a las producciones. Incluso, hay filmes que por una u otra razón no tuvieron mucho impacto, pero su trabajo fue impecable. Loving Pablo, por ejemplo”, opinó Fallas.

Y por eso Bardem no toca techo, y como lo dijimos al principio, en el 2020 volará al cosmos con el ambicioso remake de Denis Villeneuve. En Dune –como el líder de una misteriosa tribu–, Bardem volverá a poner al servicio del cine su parco rostro, su sutil sarcasmo y su penetrante mirada.

Javier Bardem encarnó a Pablo Escobar en 'Loving Pablo', una de sus películas más recientes. AP
Javier Bardem encarnó a Pablo Escobar en 'Loving Pablo', una de sus películas más recientes. AP

Es seguro que en el planeta Arrakis, escenario central de Dune, el español expondrá como siempre toda la fuerza de su mundo interior: sin aspavientos, sin exageraciones dramáticas.

“Él tiene una fuerza interna que de una forma mágica logra proyectar muy bien. Puede ser tierno o convertirse en algo despiadado sin mucho esfuerzo. Domina a la perfección el arte del histrionismo”, finalizó Fallas.

Por todo eso un brindis Bardem, y que le regales al cine 50 años más.

10 momentos en de su carrera

-Jamón, Jamón (1992), de Bigas Luna.

Una de sus películas más recordadas y la primera que protagoniza al lado de su ahora esposa, Penélope Cruz. Primera nominación al Óscar.

-Días contados (1994), de Imanol Uribe

Gana su primer premios Goya por esta película.

-Antes de que anochezca (2000), de Julian Schnabel

Como un escritor homosexual en la Cuba de Raúl Castro obtiene su primera nominación al premio Óscar de la Academia.

-No Country for Old Men (2007), de los hermanos Coen

Gana el primer Óscar de su carrera fílmica, como mejor actor de reparto. Hizo el papel de un asesino a sueldo, en busca de dinero.

-Bardem recibe su primer Óscar

En la edición 80.° de los premios de la Academia, el español recoge su primera y hasta ahora única estatuilla dorada.

-Vicky Cristina Barcelona (2008), Woody Allen

En su única colaboración con Woody Allen, estelariza este filme junto a Scarlett Johansson y Penélope Cruz, con quien se casaría en el 2010.

-Biutiful (2010), de Alejandro González Iñárritu

Como un hombre enfermo de cáncer, Bardem logra su tercera nominación al Óscar de la Academia. No lo gana, pero obtiene el Goya y la Palma de Oro en Cannes.

-Skyfall (2007), de Sam Mendes

Por su papel de villano en la saga de James Bond no obtuvo nominaciones al Óscar, pero sí es postulado en los BAFTA y en los SAG.

-Piratas del Caribe: la venganza de Salazar (2016), de Joachim Rønning y Espen Sandberg

En la piel del temible Capitán Salazar, junto a Johnny Depp, Bardem realiza uno de sus papeles más comerciales de su carrera fílmica.

-Todos lo saben (2018), de Asghar Farhadi

Se trata de la película más reciente del intérprete español. Actuando junto a Penélope Cruz, nuevamente es nominado al Goya por este thriller psicológico.