Para robarse la Luna se necesita al villano más grande de la historia. Por eso Gru, el segundo pillo más temido de la Tierra, quiere llevársela a casa. Pero aguarden, en medio de tan titánica tarea, tres niñas tocarán el corazón de Gru y poco a poco transformarán sus maquiavélicos planes.
Ayer se estrenó en Costa Rica
Amasando ya $185 millones en la taquilla mundial y ubicándose en las primeras posiciones en los Estados Unidos,
No lo perdamos de vista, Gru es un villano con sed de triunfo y no permitirá que ningún otro pillo le quite el puesto como el mejor villano del universo. El ‘malo’ es el centro y alma de la nueva película, aunque parezca extraño.
“La idea de realizar un filme animado en el cual el villano es el protagonista, es fuera de lo común y un verdadero reto. Durante el desarrollo de la trama, Gru evoluciona y esa transformación es posible”, dijo el productor de la película Chris Meledandri.
Sin embargo, y a pesar de toda su dureza, al pobre Gru la persigue la mala fortuna y una niñez traumática, que lo llena de temor y mucho coraje: ¡Él tendría que robarse la Luna para demostrar su valía!
Gru vive en un barrio normal, pero su casa negra y gélida se distancia mucho de la apariencia de todas las demás: “Sin duda ahí vive alguien malo, o, ¿quién sabe?”, pensarían muchos.
Debajo de la casa, y oculta del mundo, Gru tiene una guarida secreta, un mundo en cuyo interior viven los Minions (un pequeño ejército de siervos amarillos) y un loco científico que comparten con Gru el sueño de sus fechorías.
El plan de robarse la Luna parece perfecto, pero se complicará cuando el banco se niegue a financiar el ambicioso proyecto y aparezca en el camino Vector, un joven villano que amenaza con quitarle la primacía a Gru.
Pero como no hay mal que por bien no venga, del choque entre Gru y Vector aparecerán en escena tres hermosas niñas, cuya inocencia y perspicacia echarán abajo los planes más oscuros.
“Gru se deleita con las cosas perversas. Él está preparado para derrotar a todos los que se interpongan en su camino. Hasta el día en que se enfrenta con la enorme voluntad de tres niñas que, al mirarlo, ven un padre en potencia”, dicen las notas de producción del filme.
Como detalle interesante, en la versión en español de
“Los productores sabían que los exteriores de
Así, el auto de Gru, un elemento más que discordante con el resto del medio ambiente, se convirtió en el paradigma de diseño de la cinta.
“El auto de Gru fue nuestro punto de partida para crear su mundo. Esa fue la imagen que usamos como referencia para todo el resto”, dijo el director Chris Renaud.
Según los productores, para imaginarse la forma en que Gru se movería, los directores Renaud y Coffin se inspiraron en comediantes como Peter Sellers y Rowan Atkinson, y así le dieron vida propia al personaje.
“El supervillano es un hombre imponente, de espaldas anchas, hombros encorvados y nariz aguileña. Pero cuando es necesario, Gru se puede mover con la agilidad de un felino”, agregó Renaud.
Por ejemplo, el
“Está muy lejos de los clásicos de Pixar. Pero es agradable y estrafalaria. Es una comedia animada y tiene suficiente margen para entretener a cada uno de los miembros de la familia”, apuntó Elizabeth Weitzman, crítica de ese diario.
Por su parte,
“Pasan tantas cosas en esta película que, aunque no haya nada que menospreciar, tampoco hay nada para recordar”, dijo A. O. Scott, del
“La acción y las risas de la historia convierten a