La vida elevó los estándares para un tico que alguna vez soñó con ser una estrella de rock ; ahora se codea con grandes estrellas, pero del cine, como Robert Downey Jr., Jodie Foster o el afamado compositor musical Hans Zimmer.
Felipe Pacheco tiene lo que él define como un golpe de suerte, en el que el sacrificio y el estrés son pan de cada día. Aun así, el suyo es un trabajo que miles de novatos en la industria desearían.
Su primer proyecto como ingeniero de sonido fue Capitán América: Guerra Civil y ahora trabaja en Kong: Skull Island , al lado del compositor Henry Jackman. Su odisea en Hollywood apenas comienza.

Viva conversó con Pacheco y este es un extracto de la entrevista.
¿Cómo llegó a la industria en Hollywood?
Yo estudié en el Berklee College of Music en Boston por cuatro años y cuando me gradué me vine para los Ángeles. Llegué en el 2015 sin trabajo y sin nada, y apliqué para ser interno de Henry Jackman y después me fui a los estudios de Hans Zimmer como interno.
Otro compositor, Dom [Dominic] Lewis, estaba buscando asistente y trabajé con él por cuatro meses. Trabajé en Money Monster , la película de Jodie Foster, y en The Man in the High Castle, la serie de Amazon, y en Fist Fight, una película que saldrá en febrero.
Después Henry Jackman me llamó para ser el ingeniero. Trabajamos en Jack Reacher, Captain America: Civil War y The Birth of a Nation. Acabamos de terminar King Kong y estamos empezando Kingsman 2 [The Golden Circle].
La llegada aquí fue de mucha suerte y de trabajar de 12 a 14 horas al día.
¿Considera que la industria está demasiado saturada o sí hay oportunidades?
Realmente saturada. Hay tanta gente que quiere hacer esto, que muchos ofrecen trabajar gratis. Llegan cientos de correos de personas cada día y te pueden reemplazar en solo un día.
Hay mucha gente, pero poca tiene la mentalidad correcta para esta industria: es enfocarse en una sola tarea por 12 horas seguidas, manejar mucha presión, no irse a la casa…
Para ser honesto, esto es 95% suerte, 4% llevarse bien con la persona con la que uno va a trabajar y 1%, si acaso, talento, porque todo se aprende.
Es decir, no todo el mundo en la industria tiene una formación académica que usted tuvo.
Yo no creo que mi formación en Berklee fuera la mejor para lo que estoy haciendo ahorita, porque fue más enfocada en composición musical y yo trabajo como técnico: manejo sistemas, diseño de sonido, grabaciones.
Honestamente, no creo que yo sepa más que cientos de personas que vienen y van por aquí.
¿En qué consiste el trabajo de un ingeniero de sonido?
Nuestra tarea más importante es asegurarnos de que la música que está en la cabeza del compositor llegue, a través de la tecnología actual, exactamente como él se la imagina, a los oídos del director y de los productores.
Cuando todas las composiciones estén aprobadas, nosotros arreglamos toda la música para que el ingeniero de masterización la agarre y es lo que se oye en la película. Somos la última línea entre la composición y la película.
¿Cómo describiría la sensación de ir al cine y escuchar plasmado su trabajo en una película?
Son experiencias raras. Por ejemplo, aquí tengo a King Kong en frente mío, pero es un muñeco de palo, pero no está renderizado ni nada de eso.
Ya cuando la película sale es una experiencia totalmente diferente porque ya el audio está acomodado completamente.
La película siempre terminan cortándola y no es la que vimos. Tiene cientos de cosas diferentes y eso es lo peor cuando uno compone música porque entonces te cortan la escena y tenés que reacomodar la música y nunca queda igual, lamentablemente.
Con Capitain América, por ejemplo, la versión en la que yo trabajé y la que salió al cine son completamente diferentes, y en mi opinión la que salió al cine fue mucho mejor. Pero tengo mis sospechas que con King Kong la que vaya al cine va a ser peor.
El problema es que el director tiene una visión y el estudio tiene otra. El estudio quiere algo más como la Godzilla que salió recientemente y el estudio quiere una versión más de comedia.
Ahorita estamos con la que es como más Godzilla, que es la que el estudio aprueba, pero eventualmente vendrán los cortes del director y del editor de imagen. Pero ya veremos qué pasa”.
¿Le ha ocurrido alguna anécdota memorable?
Yo trabajo en Remote Control Campus, que es de Hans Zimmer. Una vez llevaba tres días seguidos en el estudio y me dormí como por 20 segundos y dije: ‘No, necesito un café’.
Entonces me levanté, fui a la cocina y puse una máquina de esas como de expreso, que suenan durísimo. Oigo que todo el mundo se calla y vuelvo a ver para atrás y estaban Hans Zimmer y Christopher Nolan sentados hablando de la nueva película de Nolan (Dunkirk ), volviéndome a ver, y yo los interrumpí por un café.
¿A qué quiere llegar en esta industria?
Yo quiero ser compositor. La mejor manera de llegar a ese punto es lo que yo estoy haciendo, que es empezar como ingeniero, entender cómo funciona la industria aparte de lo musical, e ir subiendo poco a poco.
¿Es músico?
Yo empecé tocando guitarra y la primera cosa que quise ser fue un rockstar . Pero en algún momento cambié de opinión porque quería escribir música, pero también quería comer.
La música para películas era una opción buena en el ámbito de la música, donde ninguna opción es buena, en realidad.
No sé qué tenía en la cabeza cuando estaba pensando en todo esto. Si conociera a mi "yo" a los 15 años, le diría: "Hágase abogado", porque las horas son terribles y la paga no es buena. Pero al mismo tiempo, estoy trabajando en las películas más grandes del mundo, entonces vale la pena los muchos sacrificios que hay que hacer.