
Imagínese que usted vive más que feliz, sin mucho qué hacer excepto ir a fiestas y gastar mucho dinero en diversión.
Súmele a eso que su padre es el magnate de los medios más prominente y respetado de Los Ángeles, en el estado de California.
Así es la vida del joven Britt Reid, quien por la muerte de su progenitor hereda su gran empresa.
Esa es la historia detrás de la película
Perdido en el puesto, el nuevo millonario entabla una peculiar amistad con un empleado más inteligente y mañoso: Kato.
Cuando ya se cansan de no hacer nada, Reid, junto a su amigo, buscan la forma de hacer, por primera vez, algo importante en sus vidas.
Ambos deciden combatir a los criminales con un plan arriesgado, pues aparentan formar parte del crimen organizado.
“Britt no ha hecho nada significativo en su vida. Al morir su padre, él percibe que puede hacer algo que aporte a su vida un propósito y una dirección”, detalla una de las notas de producción facilitada por Discine.
Es así como nace el superhéroe Avispón Verde, un vigilante que paradójicamente protege la ley, al mismo tiempo que la infringe.
Para recorrer las calles, Kato construye la fortaleza
Ellos cuentan con la ayuda de Lenore Case, nueva secretaria de Britt, con el fin de cazar a Benjamin Chudnofsky, el hombre que controla el mundo delictivo de la cuidad.
Chudnofsky también tiene su propio plan: destruir al Avispón Verde.
Kato es caracterizado por Jay Chou, un galardonado actor, director, compositor y estrella pop asiático –nació en Taiwán– y que debuta en la industria del cine estadounidense.
El elenco toma más presencia y peso, con la participación de la rubia Cameron Díaz, quien con su consolidada carrera en cintas de comedia y acción, le da vida a Lenore.
Christoph Waltz, Edward James Olmos, David Harbour y Tom Wilkinson completan el reparto dirigido por Michel Gondry.