Gloriana Corrales. 11 junio, 2016

Lo más escalofriante de una película de terror es cuando se advierte al público que las escenas que está por ver están basadas en una historia real.

El conjuro 2 es una de esas cintas capaces de perturbar el inconsciente de quienes se animan a ver uno de los casos más aterradores de Ed y Lorraine Warren, una pareja estadounidense que se dedicó a investigar fenómenos paranormales desde la década de los 50.

En esta segunda cinta del director James Wan, los Warren (encarnados por Patrick Wilson y Vera Farmiga) viajan al norte de Londres para ayudar a una madre soltera con tres hijos que afrontan la presencia de entes extraños en su casa.

La cruzada la emprenden en 1977, tras escuchar una grabación de lo que parece ser un anciano senil que dice llamarse Bill Wilkins. Sin embargo, aquella voz venía de Janet, una niña de 12 años.

Al llegar al sitio, Lorraine (una talentosa clarividente) comenzará a tener contacto con entidades sobrenaturales que amenazarán su propia existencia.

El conjuro 2 no es una película de terror: es una efectiva película de terror. Y lo es porque logra asustar, con momentos de tensión y escenas escabrosas bien logradas”, destacó el diario El País de Uruguay.

De hecho, la historia resultó tan perturbadora incluso para el equipo de producción, que antes de comenzar a rodar trajeron a un sacerdote para que bendijera el set de filmación

¿Habrá tercera parte? Este miércoles, durante la primer de la cinta en Estados Unidos, una de las interrogantes era si habrá otra secuela más de los expedientes de la pareja Warren.

“Sí, definitivamente tenemos una tercera en mente”, admitieron los guionistas Chad y Carey Hayes ante la prensa, reportó la revista Variety .

Sin embargo, Wan fue mucho más reservado en cuanto a sus promesas. “Todo depende de lo que suceda este fin de semana”, dijo en alusión a la taquilla.

La anterior película, lanzada en julio del 2013, recaudó un total de $318.000.141, según el sitio especializado Box Office Mojo .

En esa ocasión, los Warren se sumergían en una riesgosa misión para ayudar a una familia que recién se había mudado a una casa vieja en una granja de Rhode Island a principios de los 70.