Por más esfuerzo, constancia e inocente severidad, el pobre Matute no ha logrado poner a Don Gato en regla. Después de 50 años de repetidos correteos y decenas de ‘ingeniosas’ y malogradas fechorías, este felino y su peculiar pandilla siguen haciendo de las suyas.
Hoy martes, uno de los gatos más osados, persistentes y atrevidos de la televisión estadounidense cumple cinco décadas de seducir en la pantalla chica. En setiembre de 1961, la cadena ABC lanzó al aire la serie
En la serie, Don Gato es el jefe de una peculiar banda de felinos –no solo por sus increíbles planes para ganar dinero fácil y rápido–, sino por su habilidad de convencimiento, herramienta que le permite enredar a cualquiera que lo escuche.
Quizá nunca logró uno solo de sus insidiosos cometidos, pero este cuadrúpedo, de apariencia amarilla, sombrero juguetón y seductora sonrisa, se convirtió con el tiempo en una de las inolvidables creaciones de Hanna Barbera, y uno de los personajes más queridos por el público de habla hispana.
No es casualidad que hace 12 días se estrenará en tierras aztecas su primera aventura cinematográfica:
“Es la primera vez que Warner Brothers cede uno de sus personajes a un estudio externo, o sea, fuera de Estados Unidos, y eso nos da gusto y es importante”, dijo Fernando de Fuentes, productor del filme a
Pero, ¿por qué la Warner Bros hizo eso? En la cadena televisiva ABC,
Solo por hacer una comparación, la serie de
Pero la historia del “achalecado” gato no se podía quedar allí. Así como a Don Gato se le ocurrían ambiciosos planes, la serie estaba destinada a cruzar fronteras y ganar miles de adeptos en el exterior. Buscando nuevos públicos, la serie fue emitida años después en el resto de América y España, así como en el Reino Unido.
Así fue que Panza, Espanto, Benito Bodoque, Cucho y Demóstenes –los gatos callejeros que en Manhattan formaban la banda de Don Gato y que le hacían la vida imposible a Matute (el policía)–, sumaron puntos a la popularidad de la serie. Cada uno aportó su cuota de picardía particular, sobre todo al ser doblados al español.
“Son varias las razones por las que
Tanto fue el éxito en la región, que la serie se convirtió en un fenómeno de culto, al punto que, ocasionalmente, se siguen transmitiendo sus capítulos. En 50 años, más de 20 canales de Latinoamérica han retransmitido la serie.
“Benito en inglés tenía una voz ronca estilo
Según
Arvizú, más conocido como el
“Soy el único sobreviviente de los actores originales y tenía la obligación de participar. No quería que se corriera el riesgo de que si no aceptaba, quien lo hiciera, pudiera arruinar a los personajes”, dijo a la
En Costa Rica, la serie de
“La serie fue muy aceptada. Al menos en el 88 y 89 fue todo un éxito. Fue un
“Los chiquillos de aquella época se identificaban con los personajes, pues en los barrios había varias pandillas y siempre había uno que era el cabecilla, el más inventor, el más inteligente, el más tortero y el más inocente”, agregó Chaves.
Así, Don Gato se convirtió en un reflejo adoptado de lo que sucedía en los barrios latinoamericanos, a pesar de que su acción caricaturesca nunca salió de Nueva York. Sin querer, Barbera había creado un producto que cautivó a una infancia que todavía jugaba sin peligro en las conocidas vecindades mexicanas (como la de
Pasadas cinco décadas, y a pesar de sus escasos capítulos, Don Gato no ha dejado en paz a Matute. Mientras el recuerdo del avispado gato siga vivo en la audiencia, el teléfono del particular policía no dejará de sonar y ese “malandrín” de gato no lo dejará de contestar. ¿Cuál será su próxima fechoría?
En definitiva, y aunque no se tenga certeza de sí llegará al país, ¡hay que ver la nueva película!