
En su debut costarricense, el distinguido pianista coreano Kun-woo Paik modeló una interpretación imponente del
El penúltimo concierto de la temporada oficial de la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN), efectuado el viernes 11, en el Teatro Nacional (TN), estuvo dirigido con acierto por el germano-magiar Ferenc Gábor, quien ha figurado varias veces frente a la OSN, e incluyó las
Kun-woo Paik hizo gala de técnica prodigiosa, puesta al servicio de sutilezas expresivas en fraseo, matices dinámicos y tintes tímbricos, logrados a pesar de que el nuevo Steinway & Sons del TN no produce un sonido que permita realzar al máximo la maestría pianística del ejecutante.
Asimismo, el solista desplegó una amplitud sonora fenomenal, octavas fulgurantes, escalas diáfanas, arpegios nítidos, y puso el instrumento a sonar como nadie hasta ahora.
El acompañamiento de Ferenc Gábor y la Orquesta Sinfónica Nacional se mantuvo parejo con el pianista, el conjunto en excitante contienda con el instrumento solo, la sonoridad espaciosa y luciente.
Las
Al contrario del ruso, el húngaro Zoltán Kodály y su compatriota Béla Bartók encontraron su inspiración en la música folclórica autóctona y a ambos se les considera fundadores de la disciplina de la etnomusicología.
Hoy parte de Eslovaquia, la región de Galanta perteneció a Hungría hasta 1918 y Kodály pasó la mayor parte de su niñez ahí.
El director Ferenc Gábor y la Orquesta Sinfónica Nacional terminaron la función con una lectura meticulosa de la obra, pulida en sonido, equilibrada en dinámica y precisa en rítmica.
El público numeroso aplaudió todas las interpretaciones de manera cálida y ovacionó por largo rato el desempeño sobresaliente del pianista Kun-woo Paik.