William Venegas. 24 julio, 2016
El punto de giro es que ahora son mujeres cazafantasmas y el filme va por lo mismo.Foto: Cortesía de Discine
El punto de giro es que ahora son mujeres cazafantasmas y el filme va por lo mismo.Foto: Cortesía de Discine

Los más distintos espectros siguen dando qué hacer en el cine, sea en películas de terror o en comedias que juegan con la temática del más allá. El asunto es que si hay sombras o fantasmas, pues también hay cazafantasmas y los conocimos en dos películas, una en 1984 y su secuela en 1989, dirigidas por Ivan Reitman.

Sin embargo, parece que los varones no han sido los mejores cazafantasmas, porque los espectros siguen por ahí haciendo de las suyas. Así, la nueva tarea de atraparlos ha sido dada esta vez a cuatro avispadas mujeres, encarnadas de manera más bien floja por las actrices Melissa McCarthy, Kristen Wiig, Leslie Jones y Kate McKinnon.

Bien se canta en una melódica zarzuela por ahí: “Si la mujeres mandasen serían balsas de aceite los pueblos y las naciones”. Este nuevo filme, cuyo título es Cazafantasmas (2016, Ghostbusters ), sin artículo alguno (“las”), no es más que previsible reinicio o relanzamiento de lo mismo (“ reebot ”), con esa inflexión de tener cuatro mujeres como heroínas.

El filme presenta raudo a sus distintos personajes, pero sin mucho diseño en ellos, lo que debilita cualquier posible mejor caracterización. Esta crisis de diseño es más grave con el personaje del “malo” de la película, nunca bien definido, metido como con calzador o con fórceps, tan solo para justificar la producción que él hace de fantasmas groseros.

Está mejor logrado el personaje del secretario o recepcionista de las cazafantasmas. Lo que en otras películas sería una “rubia tontilla, pero guapa”, aquí se trata del guapo de cuadritos, pero despistado: el chiste funciona bien, sobre todo cuando dicho personaje es poseído por el mal.

Agréguese que ese personaje esta bien interpretado por Chris Hemsworth, nada menos que el Thor de los superhéroes, y la fisga nos resulta más agradable entre tanta aventura mal sembrada a lo largo del metraje de este filme, con excesivo número de fantasmas (sobre todo en el último tercio).

Eso sí, dichos fantasmas están bien logrados gracias a coloridos efectos visuales. Los mejores son los espectros que se roban el auto de las cazafantasmas: ¡la juerga que se arman con dicho auto!

Entre lo bueno del filme (la presencia femenina), lo malo está en que Cazafantasmas recurre, con innecesaria insistencia, a estarse refiriendo a la película original. No había por qué. Incluso, hasta la presencia de actores de dichos filmes (“cameos”) nos resulta empalagosa. Ello hace que este nuevo filme no logre romper su cordón umbilical. Sí, el mejor homenaje era hacer una buena película.

Con este filme se repite algo de aquellos que tienen más imágenes durante y después de los créditos finales. Primero, no se avisa en la publicidad (debiera hacerse). Segundo, en la sala prenden muy pronto las luces para que se proceda a la limpieza. Los trabajadores y yo somos los únicos que hemos visto finales después de los créditos. Sucedió.

FICHA TÉCNICA

Título: Los Cazafantasmas

País: EE.UU., 2016

Género: Comedia

Dirección: Paul Feig

Elenco: Melissa McCarthy, Kristen Wiig, Leslie Jones, Kate McKinnon

Duración: 117 Minutos

Calificación: Dos estrellas, de cinco posibles.