William Venegas. 27 enero
Una película familiar para reírla al instante y hasta el final. CORTESÍA DE CINÉPOLIS
Una película familiar para reírla al instante y hasta el final. CORTESÍA DE CINÉPOLIS

Luego de asistir al cine a ver la película Familia al instante (2018), dirigida por Sean Anders, aún con el regocijo –que me produjo– metido en mi ánimo, me pongo a leer críticas de otros, y me asombro.

Hablo de críticos profesionales y lo que me asombra es la diversidad de opiniones entre ellos. Sí, profesionales en revistas también profesionales. La disensión es más clara que Luna llena en la mejor noche. De inmediato, me uno a los profesionales que han disfrutado de la película (los otros, a veces, se ponen más pedantes que este servidor).

Por supuesto que no puedo obviar el mal manejo que este filme hace de la elipsis narrativa, o sea, de aquello que el espectador debe suponer. Que más bien son baches, enormes huecos narrativos. Por ejemplo, una pareja que se quiere mucho, casada; sin embargo, no tiene hijos y nunca habla de por qué no puede tenerlos (no nos enteramos del chisme).

Lo cierto es que dicha pareja sí quiere tener hijos, niña o niño. Hacen un pedido a una oficina de párvulos sin hogar, y les llegan nada menos que tres,por razones que ustedes averiguarán o ya han averiguado al ver la película; entonces, la diversión comienza y se desarrolla entre el buen humor con tintes melodramáticos, necesarios y bien manejados.

Tal vez Familia al instante no sea una película muy original, pero qué importa eso cuando vivimos en una sociedad de intertextos. Lo que sí tiene el filme es que se expresa muy bien con su tratamiento, excepción de las benditas elipsis mencionadas.

Cuando surgen los dilemas con los nuevos hijos (dos niñas y un varón), para peores de tres edades muy diferentes, el humor no da lugar a la compasión (¡qué bueno!) y aparecen por igual los aprietos entre la pareja, que siempre tienen sabor de comicidad en aquello de que se culpan el uno al otro sobre cualquier cosa.

La química entre Mark Whalberg y Rose Byrne es altamente elogiable para las circunstancias propias de una buena comedia, sobre todo de parte de la actriz quien maneja muy bien su personaje. Precisamente, en las sesiones de terapia familiar se amalgaman muy bien con las demás parejas, donde hay una de homosexuales y otra muy católica seguidora de las directrices del Vaticano (saquen conclusiones).

Como comedia familiar, el final es altamente redondo en cuanto a ser feliz; pero no puedo terminar sin decirles algo: vieran cómo se disfruta Familia al instante cuando aparece esa gran señora de la actuación que es Margot Martindale, quien encarna a la suegra del caso, ¡cómo crece el buen humor con ella en esas secuencias! Filme recomendado.

Familia al instante

Título original: Instant Family

Estados Unidos, 2018

Género: Comedia

Dirección: Sean Anders

Elenco: Rose Byrne, Mark Whalberg

Duración: 119 minutos

Plataforma: Nova, Cinépolis, Cinemark, San Pedro, Citi

Calificación: TRES estrellas ( * * * ) de cinco posibles